Poesía Universal

Dora Castellanos

Biografía y amplia selección de poemas de Dora Castellanos. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....

Biografía lírica

Vida

Biografía y amplia selección de poemas de Dora Castellanos. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.

Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.

Lírica y Versos

Poemas de Dora Castellanos

12 poemas seleccionados
1.

Adolescente amor

¡Amado! Este es aquel 
		amor que conocimos
antaño en nuestra vida; éramos casi niños,
hace 
		ya mucho tiempo,
cuando tu boca me enseñó la risa
y tus labios el 
		beso.
Este es el mismo amor; viene de lejos,
desde la 
		adolescencia;
cuando en la tuya conoció mi mano
el dulce 
		entrelazarse de los dedos
y abrió la noche entre su cielo oscuro

		la blanca floración de los luceros.
Este es el mismo amor,
cuando 
		jóvenes éramos
y yo aprendí en la noche de tus ojos
la vigilia y 
		el sueño.


		Recuerdo aquel amor, el 
		de turbada
soledad y silencio;
el que marcó en la luz de los 
		cocuyos
el camino del pueblo.
El que nos embriagó con su perfume

		en los frutos del huerto,
el que nos enseño toda blandura
sobre el 
		musgo pequeño.
¿Lo recuerdas amor?
Desde tus brazos contemplé la 
		noche
hasta aclarar el cielo;
la luna se apagó, brilló la aurora,

		y recuerdo con qué deslumbramiento
vieron nuestras pupilas sombradas

		brotar el sol sobre los campos nuevos.
Hace ya mucho tiempo,

		supimos la ternura de la hierba
bajo los pies traviesos,

		aprendimos la música del agua
de su sonido fresco.
Escuchamos el 
		mar, vimos el viento,
gozamos del arrullo, del aroma,
y del amor 
		de todo el universo,
cuando puros, amantes exaltados
nos enseñó la 
		vida su misterio.
El agua, el sol, la brisa, la montaña;
el libro 
		del Señor estaba abierto
y nuestros ojos ávidos e insomnes

		escrutaban el cielo.


		Todo lo que es hermoso,

		lo aprendimos entonces.
¿Cuándo fue? ¿Cuándo, amado?
En el amor 
		sin tiempo...
Ahora todo nos parece tan lejos...
Vendrán los duros 
		años de la vejez,
amor, seremos viejos.
toda nuestra verdad, será 
		añoranza,
desteñido recuerdo:
el joven resplandor de las miradas,

		el encendido fuego de los besos.
¡Oh nuestro amor de antaño!
quizá 
		desde las venas apagadas
de la vejez sin término,
sintamos otra 
		vez, entre suspiros,
el indecible gozo de querernos.
Que viva el 
		corazón para sentirlo,
que guarde la memoria su recuerdo.
¡Vibrar 
		de plenitud, vibrar de nuevo!
Llevemos su existencia hasta la muerte

		que amarnos fue tan hondo y verdadero.
2.

Algún día

Un día llegarás;
el 
		amor no espera.
Y me dirás:
Amada, ya llegó la primavera.


		Un día me amarás.

		Estarás de mi pecho tan cercano,
que no sabré si el fuego que me 
		abrasa
es de tu corazón o del verano.


		Un día me tendrás.


		Escucharemos mudos

		latir nuestras arterias
y sollozar los árboles desnudos.


		Un día. Cualquier día.

		Breve y eterno,
el amor es el mismo en primavera,
en verano, en 
		otoño y en invierno.
3.

Amor, como los ríos

Oculta fuerza de agua 
		soterrada,
nos sorprendió el amor tan de repente,
que al mirarse a 
		los ojos hondamente
se desbordó el amor en la mirada.


		Y brotó aquella fuente 
		enamorada,
con fuerza tan vital y jubilosa,
que fue en verdad y 
		amor la más gozosa
en que jamás me viera arrebatada.


		Fue aquel amor, pasión 
		tan verdadera,
-¿era tierna o sensual, dulce o ardiente?-
¡ya 
		nunca más sabremos cómo era!


		Que tus labios juraron 
		en los míos:
vivirá nuestro amor eternamente,
y nuestro amor pasó 
		como los ríos.
4.

Anclado en la mitad de mis sentidos...

Anclado en la mitad de 
		mis sentidos,
corazón, eres barco solitario;
cuéntame el inefable 
		itinerario
de los amores y los tiempos idos.


		Velámen roto y mástiles 
		vencidos;
flotando en el refugio del estuario,
tú quisieras un 
		ímpetu corsario
para encontrar océanos perdidos.


		Surto en mitad del 
		alma, has escuchado
el oleaje fiel de los latidos
y no sabes aún 
		si te han amado,


		tú que conoces todos 
		los olvidos.
¡Corazón, triste barco abandonado
y anclado en la 
		mitad de mis sentidos!
5.

Como un ala fugaz

Hay algo en ti que 
		nunca permanece
y fluye de tu alma como un río;
algo que te 
		ilumina y te ensombrece,
algo resplandeciente, algo sombrío,


		como un ala fugaz que 
		te ennoblece
el placer, el dolor, el albedrío.
Algunas veces goza, 
		otras padece
lo que hay en ti que nunca será mío.


		Aquello que en el 
		éxtasis nos llega,
lo que el dolor en lágrimas entrega,
lo que el 
		amor entrega en poderío.


		Lo que está más allá de 
		todo goce:
que siempre en el amor me desconoce
aquello en ti que 
		nunca será mío.
6.

Con hilos de atarraya

Entre la fina red

		que siempre estoy tejiendo
con todos los sentidos
prisionera me 
		encuentro.
En la urdimbre sutil
de verdad y misterio,
de amor, 
		olvido, pena,
ansiedad y recuerdo,
yo misma como un pez
me 
		confundo y me enredo;
yo misma día a día
los hilos voy tejiendo;

		cuando sé lo que amo
ya no sé si lo quiero.
En las confusas noches

		en que pienso y más pienso
las barras de mi cárcel
como un escualo 
		muerdo.
7.

Contradictorio amor

A Nancy Pulecio Muñoz


		Quemadura glacial de 
		fuego y nieve,
contradictorio amor, tierno y violento,
cerebro 
		ardido, loco pensamiento;
ansioso corazón que no se atreve.


		Su voz nos extermina y 
		nos conmueve;
su vivo manantial muere sediento.
Amor, amor, amor, 
		este que siento
como la vida misma eterno y breve.


		Algo dentro del ser 
		padece y canta
breve canción, larguísimo gemido
que hasta el 
		infierno mismo nos levanta.


		No sabe del amor quien 
		no ha podido,
con un grito clavado en la garganta,
gozar el 
		paraíso prometido.
8.

Deslumbramiento

Era lirio en el aire y fragancia en el viento;
ondas sobre las aguas 
		y temblor en el río;
cuando vi su hermosura, con todo el pensamiento,

		grabé su amado nombre para llamarlo mío.


		Nunca supe 
		la hora ni el exacto momento
en que amé su mirada. Sólo sé que tardío

		su amor llegó a mi vida con el deslumbramiento
de una fruta en 
		invierno, de una flor en estío.


		Por menos 
		presentido, todo fue tan hermoso
como ver cuando caen nieves en 
		primavera,
lluvias en el verano, lágrimas en el gozo.


		Después de 
		haberlo amado que mi alma responda
si sabe por qué existen sobre la 
		tierra entera
el perfume en el aire y el temblor en la onda.
9.

El mejor día

Alma mía que trémula y ansiosa
te asombras ante tanta maravilla:

		el sol en la luciérnaga que brilla,
todo el bosque fragante en una 
		rosa.

		
Un día el agua eterna y silenciosa
has de surcar en vacilante 
		quilla;
el fuego que encendió tu lamparilla
apagará la noche 
		misteriosa.

		
Hay algo en existir que te aniquila.
La vida es un anillo que se 
		cierra,
la muerte un ojo insomne que vigila.

		
Puede el último ser el mejor día:
verás al alejarte de la tierra

		la luz eterna de la poesía.
10.

Elegía

Elegía del amor gozoso


		Amor, gozo por ti, por 
		ti padezco;
por ti la sombra que ilumina el mundo
y esta sed de 
		fulgor en que anochezco;


		por ti mis bellas horas 
		tenebrosas
en que deshoja sin pudor el alma
su túnica de espinas y 
		de rosas;


		tus manos con el tacto 
		de la vida, 
		
mi espíritu cubierto de zozobras,
tu cuerpo con la veste 
		desceñida;


		mi panal de amarguras y 
		de mieles,
el campo de la frente coronado
con una rama negra de 
		laureles.


		Por ti mis cuatro 
		cirios encendidos,
la muerte viva en ataúd gozoso,
los edenes 
		hallados y perdidos;


		el jardín interior de 
		mis aromas,
mis ciervos vulnerados, tus jaurías,
tu gavilán voraz 
		de mis palomas;


		tus fieras azuzadas, 
		tus mastines,
mi queja entre la noche como un grito,
tu voz de 
		funeral y de festines;


		mi pradera agostada de 
		rosales,
tus viñas en agraz para el olvido,
la cosecha en sazón de 
		mis eriales;


		tu faro entre las 
		sombras, desafiante,
tu mar embravecido contra el mundo,
tu playa 
		inaccesible y delirante.


		Amor y siempre amor. 
		amor altivo,
humillado, exaltado, desolado;
amor por lo que muero 
		y lo que vivo.


		Por ti todos los males 
		y mis bienes:
tu lirio inmemorial y la manzana
y este cielo 
		infernal entre mis sienes.


		Por ti lo que desdeño y 
		lo que ruego,
el fuego de la vida turbadora,
la muerte entre mi 
		túnica de fuego.


		Por ti, maldito amor, 
		amor bendito,
la claridad de mi desesperanza,
mi esperanza 
		clamando al infinito.


		Por ti, siempre por ti. 
		Por lo que espero;
lo que no espero ya, por esperado.
Por ti, sólo 
		por ti, mientras me muero.
11.

Erguida flor

De ti se nutren todas 
		mis raíces:
me nutro de tu voz, de tu mirada
y de ti, porque vivo 
		enamorada
de lo que piensas y de lo que dices.


		La carne triste y los 
		cabellos grises
iremos al final. La llamarada
de nuestra gran 
		verdad, será olvidada
cuando yo muera o cuando tú agonices.


		El tallo, la raíz, la 
		flor, el fruto,
fueron savia de amor que en un minuto
para 
		nosotros maduró la vida.


		Sin sombra, sin 
		frescura, al sol y al viento,
porque en tu propia savia me sustento,

		soy una flor al infortunio erguida.
12.

Eterna huella

Quedarás como huella sobre mi brazo,
                                                                 
		como marca sobre mi corazón.
                                                                                   
		Cantar de los cantares

No pasarás en vano por mi vida,
ni 
		encontrarnos fue obra del acaso;
que por tu abrazo quedará en mi 
		brazo
la fuerte huella que el amor no olvida.

		
La llama que de ti quedó encendida
arde sin consumirse en mi 
		regazo.
Amor que más juntaste con el lazo
terrible de la sangre y 
		de la herida.

		
En mí no fuiste gozo pasajero
sino la esencia de la tierra pura

		floreciendo en el árbol verdadero.

		
Y para siempre brillará tu estrella,
porque de amor dejaste en 
		hermosura
sobre mi corazón eterna huella.

Versos y pensamientos de Dora Castellanos

4 citas
« ¡Amado! Este es aquel / amor que conocimos »
Dora Castellanos · Adolescente amor
« Y me dirás: / Amada, ya llegó la primavera. »
Dora Castellanos · Algún día
« Oculta fuerza de agua / soterrada, »
Dora Castellanos · Amor, como los ríos
« Anclado en la mitad de / mis sentidos, »
Dora Castellanos · Anclado en la mitad de mis sentidos...
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