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Cristina Peri Rossi · Aquella
Biografía y amplia selección de poemas de Cristina Peri Rossi. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual, perdurable y romántica....
Biografía y amplia selección de poemas de Cristina Peri Rossi. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual, perdurable y romántica.
Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros..
noche La noche en que nos conocimos yo empecé a perder La cerilla explotó y me quemó los dedos manché mi blusa con el vino Olvidé por completo el nombre del mes y del día Tanta turbacióm sólo podía ser la prueba de un deseo muy grande tan grande que ni tú misma podías satisfacer.
Y está triste
como una
silla abandonada
en la mitad del patio azul
Los pájaros la rodean
Cae una aguja
Las hojas resbalan
sin tocarla
Y está triste
en mitad del patio
con la mirada baja
los pechos
alicaídos
dos palomas tardas
Y un collar
sin perro
en la mano
Como una silla vacía.
"Diáspora" 1976
Babel, desnuda, acaba de nacer. Babel, desnuda, es como un niño ciego, no tiene ojos y mira, horrorizada, con los ojos del tacto que descubren superficies que no siempre es amable tocar. Babel, desnuda, palpa, toca, roza, empuja, oprime: sus manos son las palabras de un mudo que en el terror del silencio sabe que hay un secreto.
No conoce el arte de la navegación quien no ha bogado en el vientre de una mujer, remado en ella, naufragado y sobrevivido en una de sus playas. "Linguística general" 1979
La literatura nos separó: todo lo que supe de ti lo aprendí en los libros y a lo que faltaba, yo le puse palabras. "Evohé" 1971
Y ahora se inicia la pequeña vida del sobreviviente de la catástrofe del amor: Hola, perros pequeños, hola, vagabundos, hola, autobuses y transeúntes. Soy una niña de pecho acabo de nacer del terrible parto del amor. Ya no amo. Ahora puedo ejercer en el mundo inscribirme en él soy una pieza más del engranaje. Ya no estoy loca. "Otra vez eros" 1994
En el amor, y en el boxeo todo es cuestión de distancia Si te acercas demasiado me excito me asusto me obnubilo digo tonterías me echo a temblar pero si estás lejos sufro entristezco me desvelo y escribo poemas. "Otra vez eros" 1994
Tu placer es lento y duro viene de lejos retumba en las entrañas como las sordas sacudidas de un volcán dormido hace siglos bajo la tierra y sonámbulo todavía Como las lentas evoluciones de una esfera en perpetuo e imperceptible movimiento Ruge al despertar despide espuma arranca a los animales de sus cuevas arrastra un lodo antiguo y sacude las raíces Tu placer lentamente asciende envuelto en el vaho del magma primigenio y hay plumas de pájaros rotos en tu pelo y muge la garganta de un terrón extraído del fondo como una piedra. Tu placer, animal escaso.
Mirándola dormir dejé que el barco se inclinara lentamente hacia un costado precisamente el costado sobre el que ella dormía apoyando apenas la mejilla izquierda el ojo azul la pena negra de los sueños y por verla dormir me olvidé de maniobrar pensando en las palabras de un poema que todavía no se ha escrito y por ello era el mejor de todos los poemas tan sereno tan sutil como su piel de mujer casi dormida casi despierta, tan perfecto como su presencia inaccesible sobre la cama, proximidad engañosa de contemplarla como si realmente pudiera poseerla allá en una zona transparente donde no llegan las sílabas orando ni el clamor de las miradas que quieren acercarse en la falsa hipócrita intimidad de los sueños. "Descripción de un naufragio" 1974
Herida que queda, luego del amor, al costado del cuerpo. Tajo profundo, lleno de peces y bocas rojas, donde la sal duele, y arde el yodo, que corre todo a lo largo del buque, que deja pasar la espuma, que tiene un ojo triste en el centro. En la actividad de navegar, como en el ejercicio del amor, ningún marino, ningún capitán, ningún armador, ningún amante, han podido evitar esa suerte de heridas, escoriaciones profundas, que tienen el largo del cuerpo y la profundidad del mar, cuya cicatriz no desaparece nunca, y llevamos como estigmas de pasadas navegaciones, de otras travesías. Por el número de escoriaciones del buque, conocemos la cantidad de sus viajes; por las escoriaciones de nuestra piel, cuántas veces hemos amado. "Descripción de un naufragio" 1975
Invocación Si el lenguaje este modo austero de convocarte en medio de fríos rascacielos y ciudades europeas fuera el modo de hacer el amor entre sonidos o el modo de meterme entre tu pelo "Diáspora" 1976
bacante Allí, escondida en las habitaciones. Ah, conozco sus gestos antiguos la belleza de los muebles el perfume que flota en su sofá y su ira que despedaza algunas porcelanas. Husmea las flores encarnadas las estruja nerviosamente -esa belleza la provoca- las rasga las lanza lejos caen los doseles sobre el lecho se pasea febril por las habitaciones está desnuda y nada la sacia abre cajones sin sentido enciende el fuego en la chimenea regaña a las criadas y al fin temible, con el hocico temblando, se echa desnuda en el sofá, abre las piernas se palpa los senos de lengua húmeda mece las caderas golpea con las nalgas en el asiento ruge, en el espasmo. "Diáspora" 1976
Salimos del amor como de una catástrofe aérea Habíamos perdido la ropa los papeles a mí me faltaba un diente y a ti la noción del tiempo ¿Era un año largo como un siglo o un siglo corto como un día? Por los muebles por la casa despojos rotos: vasos fotos libros deshojados Éramos los sobrevivientes de un derrumbe de un volcán de las aguas arrebatadas y nos despedimos con la vaga sensación de haber sobrevivido aunque no sabíamos para qué. "Babel bárbara" 1991
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