Poesía Universal

Conde de Noroña

Conde de Noroña es una voz imprescindible de la lírica en lengua española cuya obra destaca por su autenticidad y honda sensibilidad humana. Desde sus primeras ...

Biografía lírica

Vida

Conde de Noroña es una voz imprescindible de la lírica en lengua española cuya obra destaca por su autenticidad y honda sensibilidad humana. Desde sus primeras composiciones, cautivó a los amantes del verso gracias a una mirada poética singular capaz de transformar las emociones cotidianas en arte universal.

Su poesía explora con elegancia el paso del tiempo, el misterio del amor y el anhelo de trascendencia ante los enigmas del destino humano. Hoy en día, su legado lírico sigue conmoviendo a nuevas generaciones de lectores por la belleza musical de sus estrofas y la sinceridad de sus palabras.

Lírica y Versos

Poemas de Conde de Noroña

3 poemas seleccionados
1.

A Belisa

Belisa, ¡cuán 
		hermoso
es ver de rubias mieses coronado
un terreno espacioso,

		de arbustos rodeado
y flores olorosas esmaltado!


		¡Cuán dulce el 
		arroyuelo,
que con curso apacible retorcido
riega al ameno suelo,

		y halagando el oído
convida al sueño con su lento ruido!


		¡Cuán gracioso 
		parece
el pájaro en el árbol ir saltando,
que en la rama se mece,

		y que está requebrando
a su amada, canciones entonando!


		¡cuán grato es 
		ver hinchadas
las velas de un convoy muy numeroso,
y que las 
		aceradas
proas al mar furioso
dividen con un surco prodigioso!


		Pero más 
		lisonjero
que el campo, que el arroyo, más que el ave,
más que el 
		convoy ligero,
y a mi alma más suave,
es gozar de tu pecho, que 
		amar sabe,


		y en tus brazos 
		preciosos
hallar todos los gustos reunidos;
esos gustos sabrosos,

		y tan apetecidos,
que adormecen al punto los sentidos.
2.

Aquí do silencioso ...

Aquí do 
		silencioso 
		
corre el blando Guadiana cristalino 
sin azotar ruidoso 
las 
		piedras de camino, 
		
o encanecen de espuma la ribera. 

Tan manso, que creyera 

		cualquier que lo mirase 
		
que, estancadas sus aguas, no se mueve, 
o de su curso leve 

		la fija dirección equivocase: 
		
aquí que la espesura 
de los fresnos y arbustos enlazados 

		mantiene la frescura, 
		
y ajenos meneados 
al dulce soplo del calmoso viento, 
nos 
		llaman al contento 
		
del blando meditar, placer süave 
que el alma melancólica y 
		sensible 
		
tan sólo encontrar sabe 
aquí en la soledad apetecible. 


		Ven, tierno Ypanco, ven, y tú, mi Anfriso,
		
fiel Anfriso, venid, venid, sin mora 
al lado de Feniso, 
que 
		agitado os implora. 
		
Venid aquí y gocemos 
la sabrosa amistad tranquilamente 
y en 
		su seno clemente 
		
el bullicio dejemos. 
La sociedad los hombres olvidemos. 


		A la furiosa guerra siguió luego 
		
la dura esclavitud. El inclemente 
vencedor conservó la triste 
		vida 
		
del mísero vencido, 
y juzgando demente 
le estaba concedida 
		
facultad para habérsela extinguido. 
Sumiólo en servidumbre 
		aborrecible
		
a que fuera la muerte preferible. 
Vergonzosas cadenas 
obras 
		de la injusticia más tirana 
		
de vilipendio llenas, 
cayeron a agobiar la especie humana. 

		
Así do quiera que la vista tiendo, 
sola la humana sociedad me 
		ofrece 
		
un laberinto horrendo 
de males que parece 
sobrepujan, si 
		bien lo examinamos, 
		
los bienes todos que en aquella hallamos. 

Tan sólo el 
		egoísmo 
		
a los hombres ocupa y los dirige, 
la virtud, la justicia, el 
		patriotismo, 
		
la santa y celestial beneficiencia, 
sólo en muy pocos corazones 
		mora. 
		
Sólo muy pocos la verdad adoran. 
Y nadie en la violencia 
de 
		la opresora esclavitud se atreve 
		
a querer anunciarla, 
y sólo puede en su interior llorarla. 

		Todo es esclavo, todo. 
		

Las ciencias y las artes 
gimen, sin libertad y despreciando 
		
el saber verdadero en todas partes, 
es tal vez como un crimen 
		condenado: 
		
todo en cadenas mil está sumido 
y aún el raciocinar ya 
		prohibido. 
		

Así de nuestra vida 
viéramos sin temor aproximarse 
el 
		dulce fin; y cuando la homicida 
		
Parca nos sorprendiera 
en plácido deliquio 
la muerte 
		apareciera. 
		
Y diéramos los últimos alientos 
cual en un sueño blando 
a el 
		Amor y Amistad himnos cantando.
3.

Gazela XXI

Nada podrá arrancar del alma mía 
		
de mi joven gentil la imagen grata, 
ni la memoria del ciprés 
		pomposo 
		
de mi pecho jamás será borrada. 

No lograrán el hado 
		enfurecido 
		
ni la fortuna con rigor voltaria 
que la miel de tus rojos labios 
		sea 
		
de mi sediento corazón borrada. 

Enredado en tu negra ondosa 
		crencha 
		
está mi corazón desde la infancia; 
hasta la muerte unión tan 
		agradable 
		
no será deshecha, ni borrada. 

Arrebatarme las pasiones 
		fieras 
		
lo pueden todo con ardientes ansias; 
sólo no pueden de mi amante 
		pecho 
		
esta agradable llama ver borrada. 

Mi violenta pasión con tal 
		impulso 
		
ha sido impresa en lo interior del alma, 
que aunque mi cuello 
		dividido sea 
		
jamás esta impresión será borrada. 

Si en sus amores mi alma 
		mostró exceso, 
		
es preciso no obstante disculparla; 
está enferma, la fiebre que 
		la agita 
		
quisiera, ¡ay triste!, al punto ver borrada. 

El que no 
		quiera como Hafiz mirarse 
		
lleno de frenesí, de angustia amarga, 
hasta la idea del hermoso 
		sexo 
		
tenga del débil corazón borrada.

Versos y pensamientos de Conde de Noroña

3 citas
« hermoso / es ver de rubias mieses coronado »
Conde de Noroña · A Belisa
« silencioso / corre el blando Guadiana cristalino »
Conde de Noroña · Aquí do silencioso ...
« Nada podrá arrancar del alma mía / de mi joven gentil la imagen grata, »
Conde de Noroña · Gazela XXI
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