Poesía Universal

Concha García

Biografía y amplia selección de poemas de Concha García. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....

Biografía lírica

Vida

Biografía y amplia selección de poemas de Concha García. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.

Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.

Lírica y Versos

Poemas de Concha García

18 poemas seleccionados
1.

Cansancio

Sentada es como si bebiera largos tragos de playa,
pócimas de 
		tonterías y me cortase las uñas,
sin compañía. Es un cuento más, una 
		residencia
cara. Piso el suelo con bocados de ansiedad
y me lleno 
		de reliquias el cuerpo, salgo
asustando. Repito en larguísimo 
		silencio
abulias y taconeo deslizándome sin prisa
por las avenidas 
		buscando un no sé qué, aquello
que no se nombra porque no se sabe y 
		acapara
gran parte del día ponerme bajo una sombra.
La que sea, a 
		estas alturas elijo la que sea.


		1987


		* * *
2.

1987

Recuerdo después del diluvio


		Maldijo un cayado, ¡qué tonta!
por eso yo la tuve temblando
cinco 
		noches. Sólo eso. Cinco
vómitos muy continuados,
a medida que la 
		luz repetía
esa osadía esclarecedora.
Me conmovió tanta escalera,

		tanto peldaño.
Y sus tacones.


		1987


		* * *
3.

Tomando

místicamente el amor

		
Raro debut de mi calambre.
Me costó la dicha saberla.
Me dijo 
		panorama muy sancionadora.
Arrastré letargos y huecos días

		mirándome las venas entre periódicos
releídos. Bajando la escalera 
		del bar,
siempre con una enfermedad terrible
en mi soslayo recto. 
		Entonces
supe desamar con elegancia,
sin diatribas.
Competencia 
		de rosada quietud.
Dedos onomatopéyicos, o esa sed
tan rara.

		
1987
4.

1988

Amaneciendo en soledad

Sí que es 
		ser de día vestirme
cuando no tengo un sosiego enfrente
ni nada en 
		el costado, chupada
de lástima voy vertiendo el traje
en mis 
		brazos y lo encajo
como un sueño deseando un desnudo
más 
		constante. Más siempre.


		1988


		* * *
5.

* * *

Cuando aún palpita el pecho


		Esto que me parece flojedad es una oruga
que comprime como un rulo mi 
		amor
por la distribución, que fuese inactiva
yo, me deja de 
		parecer artístico. En pleonasmos
me repito siendo insólito el 
		esquive.

		
1988


		* * *
6.

La

valía de un olvido

Ese vicio 
		solitario la va a perder
va a partir los entremeses equivocadamente

		para que en la boca naden solos,
y entretendrá su cutis con varias 
		cremas
mientras pasa el tiempo, y caerá
en la cuenta de su gran 
		error
mordiéndose al buscar la tarjeta
del autobús que se le 
		olvidó en
la mesita de noche aquélla, maldita
sea.

		
1988


		* * *
7.

Vasta

sed

Me ansía cuando se le seca la 
		boca
bebiendo tragos, en los genitales le irrumpo
de mentira y se 
		trajea con la tarde
que nunca vine. Meditando en montañas
de 
		aguardiente elige cómo olvidarme.

		

1988
8.

Prólogo

Me haces daño: chispitas
entre 
		las tapas de pescado, me dueles
esquivando la hora del cine, los 
		tejados
lluvia y lluvia, chap-chap, mira
qué triste soy: un tañir 
		lejos, lejano
albergando el daño, el trocito de fuelle
que ayer 
		chirriaba.


		1990


		* * *


		Parte primera
9.

Parte

segunda  ( 
		La dicha no es alegre )
10.

1.

Dicha


		Tengo todo el instante resumido en un libro
y me abro de piernas para 
		mentir:
la vida es un puzzle, preparo el potingue
de delicioso 
		residuo y me congratulo con dios
muchas veces. Todas. A lo mejor me 
		voy
poco espantada. La veterana de largo sentido
es un poco 
		triste, le acongoja el desdén
la repulsa, el desprecio, la desdicha.

		Nacida para ser pronunciada mientras se arde
con la figura tiritante, 
		a lo largo de otros
brazos, a lo largo de ellos sólo.
11.

2.

El recuerdo

Una pena 
		repta por su ombligo. Ayer
ayer me dijo oblicuamente amor mío y

		hoy, hoy tengo que ser áspera con la memoria,
enlazar las manos con 
		ansiedad, tomar cafés,
hacerme cueva o nimiedad.

		
1990


		* * *
12.

3.

De cómo Verónica hace un gesto para ser feliz

En esa, 
		ciertamente, cansina mirada
un monólogo interior arde quemando los 
		extremos,
se iza suavemente apagando paradojas
y, al final del 
		trayecto, apunta una sola forma
la retina. Es brillante su punta, 
		transparente
el cuerpo del objeto, lo llena de un líquido

		blanquecino y lo mira ansiosamente.

		
1990
13.

1. Anomalía

Anomalía

No paseo. Ni ando. Voy a casa.
Cayó del monedero 
		el bono-bus
y tengo cinco duros. Ni para
cerveza me queda. Te amé

		escrupulosamente. Iba
a charcuterías y te invitaba
a cenar. Eso 
		era una muestra
evidente de mi ternura. No
tengo nada. Nada.


		1993


		* * *
14.

Bajo

los auspicios

La cosa más 
		profunda que he vivido
ya la he olvidado. Ahora sólo me importa

		arreglar la ventana si se rompiera, o
limpiar los cristales. Todas 
		las verdades
han sido un largo pronunciamiento sin fecha,
de 
		pronto no recuerdo ninguna. Se confunden
encaramadas bajo los 
		auspicios de mi necedad
que tampoco se precia. A mí me gusta
el 
		encantamiento de ciertas tardes, cuando
lo evidente no es real.

		
1993


		* * *
15.

3. Cúspide

Cúspide

U olvidar. Hacia atrás sueño.

		La rareza de un bosque en un póster
sobre la aguja del reloj. Te tuve

		cuando no te tenía, corre brisa
tanto corre que ventea. Un libro
y 
		dos páginas leídas, qué cuerpo
tienes. Ya no te quiero, qué hermoso:

		ya no te quiero. Me da perplejidad
tomarte de la mano, y tus rayas

		qué largas, no te vas a morir nunca.
Paseo de invierno. Es verano

		fue trescientos sesenta y cinco días antes
más o menos, me miraba en 
		el espejo
para peinarme y no amanecía.
Proyectaba aunamientos con 
		nadie
más sola que tú. Conoces
el estertor y el declive.
Yo de 
		fatiga, cuánto te quise.

		
1993


		* * *
16.

5 . Empezar

Empezar

Todavía no he bebido lo suficiente.

		No digo mucho, digo lo suficiente.
Así que ahórrate la otra vez
y 
		próximas. Nunca dije: atada soy.
Ni me horroricé por un beso
en 
		cualquier parte. Adoro
sólo lo adorable. Un día, u otro
siempre 
		puede asomarse una
a la ventana y ver tejados.
Adoro los tejados y 
		beber.
Bebo para la tirria, para
comprender. No te entiendo,
me 
		levanto, está bien,
no me quedo.


		1993


		* * *
17.

Lo

que se sabe

Toda mi vida la 
		pasión soterrada
en el bajo fondo de la placidez.
La idea de la 
		pericia escapa. Un lento
proceso al amanecer. La quinta vez
que 
		reescribo. Te lo dije. No creo.
La fe ha resbalado como la resina 
		joven,
como el trazo de una oruga,
la fe se ha derretido en la 
		baba
de varios caracoles. Toda tu vida
escapa o huye. No negué lo 
		que vi.
No vi nada. Sombra en un pacto
toda mi vida: la ventana, 
		arrullando
el más puro sonido del silencio, un crac
rompe la 
		desidia, un sonido leve de rotura
precipita el único acontecimiento 
		imposible
e indeseable. Soy tu túnica, tu vajilla
y tu despecho. 
		Me voy irritada. Sé que ahora
el velo del día es un espeso manto,

		una capa del rey Recaredo. Una enagua.

		
1993
18.

1994

Alegoría del tiempo


		Somos 
		moderadamente felices,
los dos vivíamos en una afinidad
absoluta: 
		las palabras
no pueden expresar la experiencia.
Yo tampoco.


		1994


		* * *

Versos y pensamientos de Concha García

4 citas
« Sentada es como si bebiera largos tragos de playa, / pócimas de »
Concha García · Cansancio
« Recuerdo después del diluvio / Maldijo un cayado, ¡qué tonta! »
Concha García · 1987
« místicamente el amor / Raro debut de mi calambre. »
Concha García · Tomando
« Amaneciendo en soledad / Sí que es »
Concha García · 1988
Biblioteca poética

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