Poesía Universal

Claudio Rodríguez Fer

Biografía y amplia selección de poemas de Claudio Rodríguez Fer. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual, perdurable y romántica....

Biografía lírica

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Biografía y amplia selección de poemas de Claudio Rodríguez Fer. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual, perdurable y romántica.

Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.

Lírica y Versos

Poemas de Claudio Rodríguez Fer

9 poemas seleccionados
1.

Al encuentro de la vulva

Abandono 
		de nuevo
                                
		el verso por la vida
                                                               
		proteica


		abandono la palabra
                                   
		al encuentro de la vulva.


		


		De "A boca 
		violeta", 1987
2.

Ámame anarquista

Ámame anarquista
                      
		frenéticamente
mientras desato y suelto
el pañuelo que sujeta
                  
		tu cabello
y libero a tu pecho
                  
		ya sin freno
                  
		ya sin sentido
siempre hacia la frontera
                  
		roja y negra 
y violeta
                  
		ámame hacia la izquierda
cara a cara
                  
		hacia la noche
                  
		hacia ti
siempre hacia ti misma
                  
		Ámame anarquista
                  
		mismo contra mí mismo. 


		De "Tigres de 
		ternura"  1981
3.

Amor sin muerte

Lengua lame emboca 
		resbala lábil
lenta lengua en el lodo en que yacente
despierta 
		resbala sierpe húmedamente
y ardiendo de vidriados ciñe hábil.


		Labios consagrados 
		nervio a nervio
detrás delante al cabo frente a frente 
		
gamuzas como pubis refulgente
y detenidos en el tiempo verbo a 
		verbo.


		Piel con piel nácar en 
		la carne 
		
almizcles congelados por la aurora 
espasman y jadean en la 
		materia que arde.

		
Y la vida se prolonga serena e infinitamente.


		 De Poemas de amor sen 
		morte, 1979.
4.

Dentro

Yo sé que existo

		porque puse una mano sobre tu vientre
y sólo tú estabas dentro.
5.

Hotel

Todo amor tiene un 
		espacio.
Todo espacio un vacío.
Y nos llenamos de nosotros

		vaciándonos de nosotros.
6.

La cabellera

(fragmento) 
		

		
Yo nací en un país verde finisterre que vago
           
		errante tras manadas de vacas.
Incierto hijo soy de las tribus 
		móviles que sólo se
           
		detuvieron cuando se les acabó el mundo.
No tengo otras raíces que 
		las de la espora ni
           
		otra patria habito que la del viento.
Me siento de la estirpe de 
		aquellos pueblos nómadas
           
		que nunca se constituyeron en estado.
Nuestro espíritu conoció el 
		abismo y el sentido
           
		telúrico del entorno normal.
Nuestra historia es la del pueblo que 
		perdió el
           
		norte y se confundió con los bueyes.
Pero yo recuperé el norte en 
		medio del naufragio 
           
		fluyendo sensualmente de la cabellera de la luna.
Y la inmensa 
		cabellera es laberinto en el que 
           
		solamente hablo a quien yo amo.


		De "A boca 
		violeta", 1987
7.

Luis

Pimentel


		¿Te acuerdas amigo Luis de Lugo libre
antes del espanto sobre el 
		fango?
Entraba la mañana por tu plaza
y la luna abandonaba los 
		bancos de la alameda.
Desde la ventana acristalada
veias levitar 
		tu ciudad
en el espejo que llevaba un obrero
encima de la cabeza.

		Bajabas con cuidado
por no romper las sábanas de niebla
y 
		lentamente sólo tú paseabas.
(Lejos los arrabales se acercaban).

		La música del palco
ponía guantes blancos a las banderas.
Después 
		llegaba el atardecer:
la hora en que la ciudad era paisaje.
Por la 
		calle subían las casas en muletas
y las murallas se dormían redondas 
		y suaves.
Tu decías: «Atardeceres de mi villa,
largos, casi 
		eternos.
(Los años pasan rápidos;
los días, lentos)».
Y Lugo se 
		abandonaba a la noche
vigilado por su poeta de guardia.

		
Pero una noche de lenta puesta de sol
desamparaste de versos 
		tanta calma.
Y tu que creías que en un pueblo pequeño
no había 
		asesinos
comprendiste que la ciudad había muerto.
Con nadie podías 
		cambiar tu sonrisa
y todos los rostros resultaban forasteros.
Para 
		ti jamás volverían a ser alegres
las banderas que sangran anilina.

		
Los arrabales abatidos a balazos
quemaban los últimos harapos

		y los surcos se abrían a los cadáveres
que llenaban de metralla las 
		vísceras de la tierra.
y cada verso que escribías
resultaba ser un 
		surco de lágrimas
que se convertía en cuneta.
¿Te acuerdas amigo 
		Luis de Lugo en luto
bajo la sombra fugacísima de las balas?

		
Poeta en nicho
cruzaste todavía el puente del terror
y hubo 
		más palabras para tus versos.
(Tú sabías que la ciudad había muerto).

		Seguramente un día
saludaste a mis padres
en el parque o en la 
		alameda
y me dijiste algo
porque yo ya había cumplido
y 
		mantenía implacable la alegría.
Pero tu sabías como nadie
que los 
		niños también mueren
que existen niños solitarios y tristes

		extraños niños
que conocen la muerte.
Prematuramente desvelado

		yo nunca olvidé tu canción
para que un niño no duerma.
(En los 
		arrabales ya no quedaban niños).
¿Te acuerdas amigo Luis de tanta 
		sombra
sin luces por la bruma de Lugo?

		
De "Lugo blues", 1987
8.

Más allá

Cuando
           
		nos abrazamos
                                 vamos
a otro mundo
                  
		donde
nos abrazamos
                  
		y marchamos
a un trasmundo
                  
		donde
nos abrazamos
                  
		y donde tal vez sólo
nos abrazamos.


		De "Tigres de 
		ternura", 1981
9.

Más allá de la saudade

Yo, que tantos hombres he sido
                                                                                               
		Borges

              
		Porque de tantas vidas que tuve estoy ausente
                           
		y soy, a la vez soy aquel hombre que fui.
                                                                                              
		Neruda

Tú,
que tantos hombres has sido,
no fuiste aun 
		aquel
que subió conmigo
a las montañas nubladas,
donde está 
		escrito:

		
            
		«Ellos vendrán.
Vendrán erguidos
por la oscura niebla
donde 
		levita Galicia.
Los caballos serán fulgurantes.
Las botas altas y 
		negras.
Azules las miradas y las casacas;
las fustas, negras.

		Traerán un aroma a roble,
una hoz y una bandera roja.
Bajarán por 
		la gándara
enamorando a las doncellas.
Quizás vengan dos.
Los 
		caballos azules.

		
Botas y espuelas negras.
La bandera, roja.
Uno traerá la hoz,

		otro la esperada enseña.
Recitarán a Ossián,
agotarán las cepas,

		hablarán de los hombres de las pallozas antiguas.
Bajarán por la 
		gándara,
relampagueante de cascos,
silenciosa de estoicos 
		guerreros.
No lo olvidéis.
Ellos vendrán por la oscura niebla.

		Uno será un caballero,
traerá hoz de bronce,
y en el porte mítico 
		veréis
que desciende de Breogán.
El otro será apacible,
traerá 
		la palabra
y vendrá con el estandarte rojo.
Que la tierra que 
		pisen sea fmne,
el vino noble y las mujeres propicias».

		
Mientras,
a mi me sucede lo contrario
que a Pasolini con 
		Gramsci:
estoy contra ti en la luz,
más contigo en las oscuras 
		tinieblas.
y es que yo creo en la lógica de las cosas,
pero no 
		creo en la lógica.
Por eso fui tantos hombres
como mujeres tuve.

		
Y por si alguna vez nos encontráramos
recuerda que yo subí a la 
		cumbre de la montaña,
que divisé el abismo
y que bajé por ti.

		Recuerda,
que estoy esperando el día
que serenes tu palabra,

		liberes de nuevo el grito de los antiguos
y me digas que estás 
		dispuesto a subir.
Entonces lo dejaremos todo,
quemaremos la 
		última noche que nos queda,
y en los caballos azules
subiremos a 
		las montañas nubladas,
traspasando la oscura niebla
donde levita 
		Galicia
y donde termina nuestro laberinto.
Juntos cazaremos todos 
		los ciervos pardos
y regresaremos cubiertos por pellejos de lobo.

		Después nos perderemos en los barrancos,
librando cadenas,

		prendiéndonos de cabelleras femeninas,
hasta consumar el ciclo, .

		allá,
donde no hay estado, ni dios, ni poder.

		
De "Poemas de amor sen morte" 1979

Versos y pensamientos de Claudio Rodríguez Fer

4 citas
« de nuevo / el verso por la vida »
Claudio Rodríguez Fer · Al encuentro de la vulva
« Ámame anarquista / frenéticamente »
Claudio Rodríguez Fer · Ámame anarquista
« Lengua lame emboca / resbala lábil »
Claudio Rodríguez Fer · Amor sin muerte
« Yo sé que existo / porque puse una mano sobre tu vientre »
Claudio Rodríguez Fer · Dentro
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