« Será un centauro, un ser hermafrodita, / el toro violador y la paloma, »
Carmen Jodra Davó · 1. Será un centauro, un ser hermafrodita...
Biografía y amplia selección de poemas de Carmen Jodra Davó. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....
Biografía y amplia selección de poemas de Carmen Jodra Davó. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.
Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.
Será un centauro, un ser hermafrodita, el toro violador y la paloma, con las mórbidas formas de una poma y el escudo anguloso de un escita. Será otro yo, y así, será exquisita la unión. No dejaremos ni una coma en donde estaba antes, y aun la Roma de Nerón aparecerá marchita. ¿ "Noverat iam luxuriam..."? Las bacantes serán vestales, y piadosas preces sus gritos: ¡nadie gana a dos estetas! Danzando sobre él con pies sangrantes, quebraremos mil veces y mil veces el cristal que cantaron los poetas. * * *
Me pregunto si es cosa de la edad o fruto de una mente depravada; en uno u otro caso, jamás nada puede apartarme de mi única idea. Cada cosa que miro se recrea; la inocencia del mundo, transformada, me estremece; la carne delicada se pudre con extraña enfermedad. Suena un violín, y yo escucho un gemido; miro andar a mi gato, y sólo veo el movimiento firme y repetido; oigo al viento soplar, y oigo un jadeo. y un mundo diferente, enfebrecido, agita con su vista mi deseo. * * *
No comprendo. La sed del agua fría se calma al tercer trago; la del vino, otro tanto, y el paladar más fino se cansa del manjar que requería. El sueño acaba al empezar el día, y la pereza al verse en el camino; todo anhelo se va tal como vino apenas toma lo que pretendía. Y sin embargo hay una sed extraña que mantiene sin fin toda su saña... Quizá sean cosas de la adolescencia, pero devoré anoche la manzana y de nuevo me hallaba esta mañana trémula toda de concupiscencia
1. Me mira. Pero no
desde la altura...
Me mira.
Pero no desde la altura,
como el Otro miraba,
sino asentado en la terrena grava,
sobre la roca dura.
Sonríe con sonrisa tan impura,
que la reina de Saba
no era más seductora que Él; me alaba,
como a fruta madura.
Yo rehuyo sus ojos en el suave
espejo de la alberca,
pero estoy deseando, y Él lo sabe,
ceder. Me olvidaré de Buda y Cristo
por verle más de cerca.
¡Mi Señor, Lucifer, Satán, Mefisto!
* * *
La soledad, no el ocio como dicen,
es la madre del vicio.
Yo,
para descender el precipicio,
aguardé hasta que nadie me mirara.
Al dejar que mis manos se deslicen
por la pared de roca,
cuido siempre que no haya ojo ni boca
que
hable de mí ni pueda ver mi cara.
Lo que
entonces no hice
fue sospechar que acaso,
invisible, miraba y sonreía
el Mismo que hoy se dice:
"Ya dado el primer paso,
esta pobre
muchacha será mía".
* * *
3. Hoy viene a verme. Él, Él en persona... Hoy viene a verme. Él, Él en persona. No intento resistirme, por supuesto. Irónico y burlón, llega dispuesto a "salvarme de lo que me obsesiona": tal dice. Su belleza desentona con el eterno universal denuesto de que le han hecho objeto; aparte de esto, me ofrece lo que nunca se perdona. Tendiendo, en fin, el ominoso pliego, me ha mirado con ansia tan humana que chispean sus ojos como el fuego. ¡Un alto precio por una manzana! Temblando igual que Él, respiro y niego, pero no sé lo que diré mañana. * * *
¿Cómo pude dudar? ¿Cómo he podido vivir sin vida todos estos años? Por evitarme daños, tuve daños, y huyendo penas, penas me han venido. ¡Cuánto tiempo, cuánto placer, perdido en virtud, muerte, ritos tan extraños como inflexibles, místicos engaños, humillaciones, Dios! ¡Qué buena he sido! Me arrepiento del tiempo en que fui buena, viviendo sin gozar el prodigioso fulgor del mal, quebrando mi destino. Y ahora que su goce me envenena, ¿cómo negarse, si es tan delicioso, o cómo retornar al buen camino? * * *
Cuando una tiene sangre de ramera,
brutal desprecio hacia la
mayoría,
tendencia a decir no a todo consejo
e inclinación al mal
por el mal mismo,
no podría ser casta aunque quisiera,
integrarse en la masa no
podría,
y sin conseguir nada se hará viejo
quien intente apartarla
del abismo.
Pero además
ocurre
que ella no pondrá nada de su parte.
Ya tiene, y hace, y
es, lo que prefiere;
pensar siquiera en la virtud aburre
a quien ha hecho del vicio
todo un arte,
y ni encuentra salida, ni la quiere.
* * *
6. Tampoco es esto lo que yo buscaba...
Tampoco es esto lo que yo buscaba.
Es mucho, pero aún no es
suficiente.
No es más que otro camino diferente
que no lleva
tampoco a parte alguna.
La pena sigue, si el placer acaba;
el más bello pecado no es
potente
para cambiar las cosas, y el doliente
llora como lloró
desde la cuna.
Ni la perversidad más deliciosa
logrará que me sienta yo dichosa,
como antes la virtud no lo lograba.
Ya tengo, y hago, y soy, lo que prefiero;
de acuerdo, claro... pero
tampoco es esto lo que yo buscaba.
* * *
7.
Nada
Sobre
las altas bóvedas del cielo,
yo habité los palacios donde el hielo
brilla en azul, y en busca de consuelo
me embriagué de licores
celestiales.
Y en las cámaras bajas del subsuelo,
los antros llameantes del
desvelo
y del vicio, y en busca de consuelo
me emborraché con
vinos infernales.
Ahora quieren que elija: o uno u otro.
No saben que, una vez la
elección hecha,
seguiría buscando, insatisfecha
criatura a medio hacer, sobre la cresta
de la duda hasta el fin,
y no hay respuesta
posible, nada, nunca...
Ni Uno ni Otro.
« Será un centauro, un ser hermafrodita, / el toro violador y la paloma, »
« Me pregunto si es cosa de la edad / o fruto de una mente depravada; »
« No / comprendo. La sed del agua fría »
« Me mira. / Pero no desde la altura, »
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