Poesía Universal

Carmen Jodra Davó

Biografía y amplia selección de poemas de Carmen Jodra Davó. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....

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Biografía y amplia selección de poemas de Carmen Jodra Davó. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.

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Lírica y Versos

Poemas de Carmen Jodra Davó

10 poemas seleccionados
1.

1. Será un centauro, un ser hermafrodita...

Será un centauro, un ser hermafrodita,
el toro violador y la paloma,

		con las mórbidas formas de una poma
y el escudo anguloso de un 
		escita.

		
Será otro yo, y así, será exquisita
la unión. No dejaremos ni una 
		coma
en donde estaba antes, y aun la Roma
de Nerón aparecerá 
		marchita.

		
¿ "Noverat iam luxuriam..."? Las bacantes
serán 
		vestales, y piadosas preces
sus gritos: ¡nadie gana a dos estetas!

		
Danzando sobre él con pies sangrantes,
quebraremos mil veces y 
		mil veces
el cristal que cantaron los poetas.


		* * *
2.

2. Me pregunto si es cosa de la edad...

Me pregunto si es cosa de la edad
o fruto de una mente depravada;

		en uno u otro caso, jamás nada
puede apartarme de mi única idea.

		
Cada cosa que miro se recrea;
la inocencia del mundo, 
		transformada,
me estremece; la carne delicada
se pudre con extraña 
		enfermedad.

		
Suena un violín, y yo escucho un gemido;
miro andar a mi gato, y 
		sólo veo
el movimiento firme y repetido;

		
oigo al viento soplar, y oigo un jadeo.
y un mundo diferente, 
		enfebrecido,
agita con su vista mi deseo.


		* * *
3.

3. No comprendo. La sed del agua fría...

No 
		comprendo. La sed del agua fría
se calma al tercer trago; la del 
		vino,
otro tanto, y el paladar más fino
se cansa del manjar que 
		requería.

		
El sueño acaba al empezar el día,
y la pereza al verse en el 
		camino;
todo anhelo se va tal como vino
apenas toma lo que 
		pretendía.

		
Y sin embargo hay una sed extraña
que mantiene sin fin toda su 
		saña...
Quizá sean cosas de la adolescencia,

		
pero devoré anoche la manzana
y de nuevo me hallaba esta mañana

		trémula toda de concupiscencia
4.

Me

1. Me mira. Pero no 
		desde la altura...


		Me mira. 
		Pero no desde la altura,
          
		como el Otro miraba,
sino asentado en la terrena grava,
          
		sobre la roca dura.

		
Sonríe con sonrisa tan impura,
          
		que la reina de Saba
no era más seductora que Él; me alaba,
          
		como a fruta madura.

		
Yo rehuyo sus ojos en el suave
          
		espejo de la alberca,
pero estoy deseando, y Él lo sabe,

		
ceder. Me olvidaré de Buda y Cristo
          
		por verle más de cerca.
¡Mi Señor, Lucifer, Satán, Mefisto!


		* * *
5.

2. La soledad, no el ocio como dicen...

La soledad, no el ocio como dicen,
es la madre del vicio.
Yo, 
		para descender el precipicio,
aguardé hasta que nadie me mirara.

		
Al dejar que mis manos se deslicen
          
		por la pared de roca,
cuido siempre que no haya ojo ni boca
que 
		hable de mí ni pueda ver mi cara.

		
          Lo que 
		entonces no hice
          
		fue sospechar que acaso,
invisible, miraba y sonreía

		
el Mismo que hoy se dice:
"Ya dado el primer paso,
esta pobre 
		muchacha será mía".


		* * *
6.

Hoy

3. Hoy viene a verme. Él, Él en persona...


		Hoy viene a verme. Él, Él en persona.
No intento resistirme, por 
		supuesto.
Irónico y burlón, llega dispuesto
a "salvarme de lo que 
		me obsesiona":

		
tal dice. Su belleza desentona
con el eterno universal denuesto

		de que le han hecho objeto; aparte de esto,
me ofrece lo que nunca se 
		perdona.

		
Tendiendo, en fin, el ominoso pliego,
me ha mirado con ansia tan 
		humana
que chispean sus ojos como el fuego.

		
¡Un alto precio por una manzana!
Temblando igual que Él, respiro 
		y niego,
pero no sé lo que diré mañana.


		* * *
7.

4. ¿Cómo pude dudar? ¿Cómo he podido...

¿Cómo pude 
		dudar? ¿Cómo he podido
vivir sin vida todos estos años?
Por 
		evitarme daños, tuve daños,
y huyendo penas, penas me han venido.

		
¡Cuánto tiempo, cuánto placer, perdido
en virtud, muerte, ritos 
		tan extraños
como inflexibles, místicos engaños,
humillaciones, 
		Dios! ¡Qué buena he sido!

		
Me arrepiento del tiempo en que fui buena,
viviendo sin gozar el 
		prodigioso
fulgor del mal, quebrando mi destino.

		
Y ahora que su goce me envenena,
¿cómo negarse, si es tan 
		delicioso,
o cómo retornar al buen camino?


		* * *
8.

5. Cuando una tiene sangre de ramera...

Cuando una tiene sangre de ramera,
brutal desprecio hacia la 
		mayoría,
tendencia a decir no a todo consejo
e inclinación al mal 
		por el mal mismo,

		
no podría ser casta aunque quisiera,
integrarse en la masa no 
		podría,
y sin conseguir nada se hará viejo
quien intente apartarla 
		del abismo.

		
          Pero además 
		ocurre
que ella no pondrá nada de su parte.
Ya tiene, y hace, y 
		es, lo que prefiere;

		
pensar siquiera en la virtud aburre
a quien ha hecho del vicio 
		todo un arte,
y ni encuentra salida, ni la quiere.


		* * *
9.

Tampoco

6. Tampoco es esto lo que yo buscaba...

		
Tampoco es esto lo que yo buscaba.
Es mucho, pero aún no es 
		suficiente.
No es más que otro camino diferente
que no lleva 
		tampoco a parte alguna.

		
La pena sigue, si el placer acaba;
el más bello pecado no es 
		potente
para cambiar las cosas, y el doliente
llora como lloró 
		desde la cuna.

		
Ni la perversidad más deliciosa
logrará que me sienta yo dichosa,

		como antes la virtud no lo lograba.

		
Ya tengo, y hago, y soy, lo que prefiero;
          
		de acuerdo, claro... pero
tampoco es esto lo que yo buscaba.


		* * *
10.

7. Nada

7. 
		Nada

Sobre 
		las altas bóvedas del cielo,
yo habité los palacios donde el hielo

		brilla en azul, y en busca de consuelo
me embriagué de licores 
		celestiales.

		
Y en las cámaras bajas del subsuelo,
los antros llameantes del 
		desvelo
y del vicio, y en busca de consuelo
me emborraché con 
		vinos infernales.

		
Ahora quieren que elija: o uno u otro.
No saben que, una vez la 
		elección hecha,
seguiría buscando, insatisfecha

		
criatura a medio hacer, sobre la cresta
de la duda hasta el fin, 
		y no hay respuesta
posible, nada, nunca...

		
                                            
		Ni Uno ni Otro.

Versos y pensamientos de Carmen Jodra Davó

4 citas
« Será un centauro, un ser hermafrodita, / el toro violador y la paloma, »
Carmen Jodra Davó · 1. Será un centauro, un ser hermafrodita...
« Me pregunto si es cosa de la edad / o fruto de una mente depravada; »
Carmen Jodra Davó · 2. Me pregunto si es cosa de la edad...
« No / comprendo. La sed del agua fría »
Carmen Jodra Davó · 3. No comprendo. La sed del agua fría...
« Me mira. / Pero no desde la altura, »
Carmen Jodra Davó · Me
Biblioteca poética

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