« 1. Aire sólo, fervor que / callo y digo, »
Carmen González Huguet · * * *
Biografía y amplia selección de poemas de Carmen González Huguet. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....
Biografía y amplia selección de poemas de Carmen González Huguet. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.
Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.
De
"Ausencia":
Cúbreme, amor, el cielo de la boca...
Rafael Alberti
1. Aire sólo, fervor que callo y digo, palabra que te nombra y te delata, que te eleva en su vuelo o te maniata: en mi boca te encierro o te prodigo. Te dejo a la intemperie o al abrigo, te guardo en ventisquero o en fogata. Pródiga, codiciosa catarata, vas en mi labio como fiel testigo de todo lo que en él pones y eres, de todo lo que en él tu sed convoca y de lo que en su amor beber quisieres. Silencia esta ebriedad que el labio aloca y con el agua en que dichoso mueres cúbreme, amor, el cielo de la boca. * * *
5. Siembre tu corazón en labio ajeno, aire que hiera el surco de mi oído; y en él siembre su pecho estremecido la palabra dolida y su veneno. Siembre la luz ardiente el labio pleno en quieta frente, en pensamiento herido. Derrota ausencia, desamor, olvido, la voz donde a vivir yo te condeno. Desordena mi cielo, mi mañana, mi vida entera mueve y equivoca con la corriente que en tu labio mana. Que me asesina el vino de tu boca esta escasa cordura, cruel tirana. Alóquemela, amor, su sal, aloca. * * *
6. En ti afirma la carne su porfía, el carmín de la rosa, la azucena, el canto del cenzontle, la serena superficie del agua, la armonía. En ti enciende sus luces cada día la voz que incendia el aire cuando suena su canto repetido en lengua ajena, hecho fecunda y sola compañía. Comparte en la distancia esta locura que tengo por el fuego de tu boca que ya toda cordura se hace poca. No me cures jamás la quemadura donde el alma se muere y se me quema por tu secreta aguda flor suprema. * * *
7. Explora mis panales, mi recinto secreto donde oculta miel destila. El tiempo su madeja fiel deshila confiado a los fervores del instinto. Bebe el beso que el dulce labio afila, devora la epidermis del jacinto: el deseo saciado, nunca extinto, desde tu tersa torre me vigila. Tus manos, tu mirada, tu dulzura desbordan en el vértigo del fuego donde en olvido la razón se quema. Coróneme el rocío y su luz pura en el instante eterno en que me entrego doblando su fervor en su diadema. * * *
8. Me devora la boca que me besa, me erosiona la voz que me acaricia y me da vida la tenaz sevicia de tu labio trocado en fiel pavesa. Me asesina la mano que confiesa lo que la voz no eleva a la caricia me edifica tu labio y su codicia que dilapida su lujuria aviesa. Me reta y me sostiene tu locura, me desalienta tu vivir sensato, me desarma y cautiva tu ternura, y en este canto preso que desato se me enamoran alma, mente y boca del mordiente clavel que las desboca. * * *
11. Humo toqué: ceniza, viva llama, Y me quemé las manos y el aliento. Nadie condene el daño que consiento: Soy víctima y verdugo de mi drama. Soy quien muere de sed y quien derrama El agua que le sirve de sustento, Quien construye su gozo y su tormento, Quien dispone los hilos y la trama. Que no encuentre consuelo quien remiso A la cordura fue, huésped esquiva De la ilusión que en polvo se deshizo, Quien por su mal se quiso ver cautiva De ese breve, engañoso paraíso En tan estrecha gruta en carne viva. * * *
14. Construyo esta apretada geometría, esta sonora cárcel, este abrigo donde congelo el tiempo y su castigo y salvo este espejismo que me guía. Libre y tenaz como una red vacía, abarca lo que callo y lo que digo, lo poco que ahora sé, lo que persigo, lo que viví contigo cada día. Aire sólo me queda. En este viaje escribí mis palabras en la arena, aré en el mar, creí en cada sirena, viví confiada al viento y al oleaje con mi voz en tu boca hecha cautiva por jazmines y estrellas de saliva. * * *
De
"Ppresencia":
Lengua del mal, guijarro de la muerte...
Sara de Ibáñez
1. Brasa en la llaga, sal en cada herida, sombra en el sol, carámbano en el fuego, río de luz que fluye en ojo ciego, brújula encandilada y confundida. Vas en mis venas como va la vida en el ardor oculto que trasiego y afirmas en mi pecho lo que niego con la voz traicionada y malherida. Vas en esta palabra renacido con una decisión de ser tan fuerte capaz de hacer arder hasta el olvido. Y yo, que renunciara a retenerte, me abandono en el cauce de tu oído, lengua del mal, guijarro de la muerte. * * *
2. Su navaja de pluma corta el viento, pero sus ojos glaucos, amorosos, besan los tuyos mudos y gozosos de arder sin fin en tan feliz tormento. No se escapan del labio voz ni aliento de no dar cuenta del amor medrosos, mas pueden piel y tacto codiciosos aprisionar la magia del momento. En el dulce minuto sin ceniza vibra con cuerda oculta el tiempo quieto olvidando en la carne cauce y prisa. Y logra el beso conquistar el reto que en la piel fugitiva se eterniza con la finura de un puñal escueto. * * *
3. Abierta herida, abierta en el costado, más denostada cuanto más querida por unir gozo, muerte, llanto y vida en manantial sin pausa derramado. Fuego fecundo, instante congelado, vas navegante en permanente herida: la voz renace cuanto más transida y el canto vibra del dolor alzado. Busco tu corazón, fiel enemigo, con la palabra en que al olvido reto, con la ilusión con que al amor bendigo y en vano intento mantener sujeto el don con que en tan dulce y cruel castigo me rozó la cintura tu secreto.* * * *
6. Si me engañé, bendito sea el engaño, benditos sean el beso y cada herida, bendita sea la carne conmovida y la fe naufragando en gesto huraño. Benditos sean el día, el mes, el año cuando la fiel promesa fue cumplida; bendito sea el sueño y sea la vida, el dolor, la caricia, el gozo, el daño. Bendito lo que aprendo, lo vivido, lo que recuerdo, lo que al fin despierte en mí, lo que salvé del río hundido. Me enfrenté cara a cara con la muerte y aunque luché y viví a brazo partido, mi garganta no pudo contenerte. * * *
« 1. Aire sólo, fervor que / callo y digo, »
« 5. Siembre tu corazón en / labio ajeno, »
« 6. En ti afirma la / carne su porfía, »
« 7. Explora mis panales, mi recinto / secreto donde oculta miel destila. »
Ediciones recomendadas para disfrutar de su obra poética completa y estudio crítico: