« La muchacha sentada / sobre las grandes nevadas de no sé qué »
Benjamin Péret
Benjamin Péret es una voz imprescindible de la lírica en lengua española cuya obra destaca por su autenticidad y honda sensibilidad humana. Desde sus primeras c...
Vida
Benjamin Péret es una voz imprescindible de la lírica en lengua española cuya obra destaca por su autenticidad y honda sensibilidad humana. Desde sus primeras composiciones, cautivó a los amantes del verso gracias a una mirada poética singular capaz de transformar las emociones cotidianas en arte universal.
Su poesía explora con elegancia el paso del tiempo, el misterio del amor y el anhelo de trascendencia ante los enigmas del destino humano. Hoy en día, su legado lírico sigue conmoviendo a nuevas generaciones de lectores por la belleza musical de sus estrofas y la sinceridad de sus palabras.
Poemas de Benjamin Péret
1.
A un viraje en S
A un viraje en S
La muchacha sentada sobre las grandes nevadas de no sé qué descubre la más sencilla audacia y se envuelve con una capa de pies ligera como un sombrero de verano Un carillón holandés en lugar de su sexo capta los últimos rumores de la ciudad Si muriera los primeros pudores del pastor caerían en el estanque que se ensuciaría y el cortejo de sordos y lisiados corroería los últimos elementos. "El gran juego" Versión de Cesar Moro
2.
Allo
Allo
Mi avión en llamas mi castillo inundado de vino del Rhin mi ghetto de lirios negros mi oreja de cristal mi roca rodando por el acantilado para aplastar al guarda rural mi caracol de ópalo mi mosquito de aire mi edredón de aves del paraíso mi cabellera de espuma negra mi tumba agrietada mi lluvia de langostas rojas mi isla voladora mi uva de turquesa mi colisión de autos locos y prudentes mi arriate silvestre mi pistilo de cardillo proyectado en mi ojo mi bulbo de tulipán en el cerebro mi gacela perdida en un cinema de los bulevares mi cofrecillo de sol mi fruto de volcán mi risa de estanque oculto donde se ahogan los profetas distraídos mi inundación de casis mi mariposa de morilla mi cascada azul como una ola de fondo que hace nacer la primavera mi revólver de coral cuya boca me atrae como la boca de un pozo reverberante helado como el espejo en que contemplas la huida de los colibríes de tu mirar perdido en una exposición de lencería enmarcada de momias te amo "Je sublime" Versión de Cesar Moro
3.
Cuando envejece el diablo se hace ermitaño
Cuando envejece el diablo se hace ermitaño
Luis Felipe es alto para su edad Dale algunos céntimos Su sombrero será muy pequeño Dale dos corbatas Mentirá todos los días Dale otra pipa Su madre llorará Dale un par de guantes Perderá sus zapatos Dale café Tendrá bombillas Dale un corsé llevará un collar Dale unos tirantes Cuidará ratones Dale una pala Subirá en avión Dale sopa Hará una estatua Dale unos cordones Comerá grosella El señor Luis Felipe Que vive de píldoras y de carpetas Se come a su madre Y pierde el tiempo caminando El Gran Juego Versión de Cesar Moro
4.
El
El
cuadrado de la hipotenusa
Primera flor del castaño que se eleva como un huevo
en la cabeza
de los hombres de metal
duro como una escollera
cuando
en la
lluvia de tinta que me atraviesa con espejos
tus ojos mágicos como un
árbol degollado
gritan en todos los tonos
Yo soy Rosa
te am0
como el antiguo helecho ama a la piedra que lo ha
transformado en ecuación
te am0 a brazo partido
te am0 como una
sartén al rojo en una caverna
Que tu vestido de alambre de púas
me
desgarre con un estruendo de vajilla que cae por la escalera
te amo
como una oreja arrancada por el viento
que silba Espera
Espera que
la plancha haya quemado la camisa de rocío
para hacer florecer en
ella el reflejo del cristal escondido en
una gaveta
espera que la pompa de jabón
después de haber reventado
como un zar de los topos
que no cubrirán jamás los hombros amados
renazca en el polvo
asesinada por el sol que se ha vuelto azul
y que yo acecho por el ojo
de la cerradura
velluda
helada
en la prisión de líquenes
polares donde me has encerrado
espera vástago de la sal
espera
vino de acantilado que acaba de aplastar un patronazgo
espera víscera
de fósforo que no sueña sino en incendios de
bosques
espera
Yo espero
Je sublime
Versión de Aldo
Pellegrini
5.
Epitafio
Epitafio
para un monumento a los muertos en la guerra El general nos dijo con el dedo metido en el culo El enemigo está allí Mar-chén Todo por la patria y nosotros marchamos al fin con el dedo metido en el culo Hallamos a la patria con el dedo metido en el culo La alcahueta nos dijo con el dedo metido en el culo Salvadme o morid por mí con el dedo metido en el culo Encontramos al Kaiser con el dedo metido en el culo Hindenburg Reischoffen Bismarck con el dedo metido en el culo el gran duque X Abdul-Amid Sarajevo con el dedo metido en el culo y tantas manos cercenadas con el dedo metido en el culo Nos han roto las tibias con el dedo metido en el culo devorado el estómago con el dedo metido en el culo pinchado los cojones con cerillas con el dedo metido en el culo y después sin estruendo reventamos con el dedo metido en el culo Rogad ahora y siempre por nosotros con el dedo metido en el culo Versión de José Ángel Valente
6.
Háblame
Háblame
El negro de humo el negro animal el negro negro
se han dado cita
entre dos monumentos a los muertos
que podrían ser tomados por mis
orejas
donde el eco de tu voz de fantasma de mica marina
repite
indefinidamente tu nombre a
que se asemeja tanto a lo contrario de un
eclipse de sol
que yo me creo cuando me miras
una planta de
espuela de caballero en una heladera cuya puerta
abrieras
con la esperanza de ver escaparse una golondrina de petróleo
inflamado
pero de esa planta brotará una fuente de petróleo flamígero
si así lo quieres
como una golondrina
quiere la hora de verano
para tocar la música de las tempestades
y la produce al modo de una
mosca
que sueña con una telaraña de azúcar
en un vaso de ojo
a
veces azul como una estrella fugaz reflejada por un huevo
a veces
verde como un manantial que brota de un reloj
"Je sublime"
Versión de Aldo Pellegrini
7.
Imperativo
Imperativo
Temer el sudor de las moscas extraviadas en los barrios en construcción
Envilecer los jarros de estaño hasta que sean desgarrados por
los cachorros
Retorcer los antiguos armarios para extraer un poco de
polvo
de rubí con qué colorear los lagos
Silbar repetida y largamente para
que acudan los huesos bien
blanqueados que no quieren entender razones
Lavar la tinta con vino
rojo para distraer a los niños que riñen
en el patio
Cortar la luz en cuatro y arrojarla a las fieras
Extraer de la arena todos los dientes que contiene para
levantar muros
Transformar las armaduras en incubadoras para obtener
polluelos de pico largo
Aplastar a las tortugas hasta convertirlas en
mantillas
Regar todos los días las banderas con aceite de máquinas
Quemar los camembert pasados hasta que salte el fénix
Acariciar las
lentejas una por una antes de sembrarlas
Sacudir los tapices con una
navaja para fabricar jaulas de
canarios
Agotar las reservas de oro para comprar horquillas de
cabello
Asustar a las langostas que intentan penetrar en una
tabaquera
Cocinar los violines en salsa blanca
Dorar las escaleras
para evitar barrerlas
Caracolear en las iglesias a la hora de la misa
solemne
pero no insultar nunca al cartero para expulsar a los ratones
de la péndola
que atacarían los bronces artísticos a picotazos.
"Feu central"
Versión de Aldo Pellegrini
8.
Nada
Nada
Viernes dice a domingo quítate tú que me ponga yo Mas domingo ha salido de su cueva y tapona la primavera como mierda de perro que ladrase tras los martes, miércoles, jueves, sábados y lunes. Versión de José Ángel Valente
Versos y pensamientos de Benjamin Péret
4 citas« Mi avión en llamas mi castillo inundado de vino del Rhin / mi »
« Luis Felipe es alto para su edad / Dale algunos céntimos »
« cuadrado de la hipotenusa / Primera flor del castaño que se eleva como un huevo »
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