Poesía Universal

Antonio María Flórez

Biografía y amplia selección de poemas de Antonio María Flórez. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....

Biografía lírica

Vida

Biografía y amplia selección de poemas de Antonio María Flórez. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.

Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.

Lírica y Versos

Poemas de Antonio María Flórez

14 poemas seleccionados
1.

Asómbrate

A Emilio Gómez


		           
		Asómbrate
de todo el tiempo
que nos falta
para ser eternos.


		* * *
2.

Desnudo

Nada es tan claro
como tu piel desnuda.
Y
te
toco.
Y

		te
huelo.
Y
eres
una flor que huye
apagando
             
		los espejos:
                                 
		como el viento.


		* * *
3.

Ella

Para Teresita López


		           
		Ella tiene
una mirada
                     
		que aletea
sobre el sueño.
A veces duerme.
Y cuando despierta,

		sus ojos
              
		tienen plumas
y destilan mar.


		* * *
4.

Díptico de la espera

Para Carmen Palop


		                                       
		"De este amor mío tan delicadamente idiota...
                                                            
		Tan dulce y deliberadamente idiota
                                                
		capaz de hacer llorar a la cuadratura del
                                                                                                                 
		Círculo..."
                                                                                                         
		Rafael Alberti


		I

		Soñaba


		        
		Él:
                   
		miraba
a la puerta del Sol
esperando su llegada.
Y como ella
                     
		no venía:
                                       
		soñaba.


		II

		Despertaba


		        
		Ella:
                     
		soñaba
                                       
		en su cama
que él miraba
a la Puerta del Sol
esperando
                          
		su llegada
Y como no iba:               
		
                                       
		despertaba.


		* * *
5.

Hablando con Oliver Lou

A Paco Señor


		           
		Cintura de agua, crepúsculo de arena,
algunas barcas dormitan la luz

		de los pescadores ausentes
que beben en el puerto
su sueño de 
		mujeres y licor;
entre ellos tú, abstraído en la nada,
no alcanzas 
		a escucharme.
Después tu memoria
caerá en un charco
y dirás que 
		Itaca
es un lejano puerto
al que nunca se puede llegar.


		* * *
6.

Telaraña

A Lucía Mera


		          
		Por entre la luz
y el polvo
                         
		de las esquinas,
tú,
    telaraña
                  
		de asombro
                                       
		por los recuerdos.


		* * *
7.

Retorno con aire de ausencia

Tríptico de Buenos Aires


		                                                
		En recuerdo de Alfonsina Storni
                                                                          
		y Jorge Luis Borges


		                                        
		"De pronto es el amor el que te viene
                                                        
		y te llena la sangre de oleaje
                                                   
		y grita por tus poros, rebelado,
                                         
		y sube desde el mirto a los cipreses".
                                                                                 
		Santiago Castelo


		I

		Retorno con aire de ausencia


		                                                                  
		Para Alba Estrella Gutiérrez


		         
		Retorno con aire de ausencia
el camino incierto
de las calles.

		Vieja costumbre de acariciar
la tarde
que apenas aprendo a 
		descifrar
en Florida y Lavalle.
Miro los ojos de la muchedumbre

		sin detenerme
en la duda o la tristeza.
Los semáforos atrapan

		todos los amarillos
posibles de la espera,
y ahí estás,
tras 
		los espejos,
brújula de sueños
tragándote todas las esquinas,

		siempre esperando,
            
		siempre buscada.
          
		Tomo tu rostro
anónimo y roto
                           
		de soledad
le propongo a tus pupilas
                        
		una ceremonia
                                      
		de búsquedas
para esta noche,
algo así como
                       
		un tango de buzos
en los hoteles del vino,
y me dices que sí,

		que agitemos la luna
y los violines,
que nos desnudemos
sobre 
		olorosas sábanas
y exploremos los caminos,
esos que aún tenemos 
		que recorrer
en la fiesta-encrucijada
de nuestro próximo 
		naufragio.


		II

		Busqué de día


		                                                  
		A Enzina Santacroce


		          
		Busqué el día en el amanecer de tus ojos
la sabiduría del beso en la 
		hora
que marcaban tus labios sedientos
la espuma de tu verde piel

		en la cicatriz precisa
de una vieja canción de amor.


		          
		Alcancé tus rosados pechos desnudo
en un asalto de mis dedos alocados

		y el tiempo brotó en una espiral blanca de campanas
en un gemido de 
		relámpagos y nieve.


		          
		Abrí tus entrañas vegetales
al blanco concierto de la lluvia

		dibujé en tus muslos con mis dientes
mil avenidas de sonrisas y 
		pétalos
y al rozar la humedad encendida
de tu medialuna de lirios 
		y sangre
tus caderas temblaron en un estallido espasmódico
de 
		hijos imposibles y de gritos abrazados
al tiempo hueco de los 
		espejos.


		          
		Agoniza ahora la sombra líquida del sueño
sobre la fugaz primavera de 
		nuestros cuerpos
y ene sta alborada de hoteles y cansancio
las 
		palomas empiezan a recoger el viento de tus besos
a borrar tu rostro 
		gesto a gesto
y a hacerte ausencia de un solo manotazo.


		III

		Antes del regreso


		                                                              
		A Olinda Montenegro de Cibulsky


		        
		Aún estoy en Buenos Aires
-Waldorf, 315, doble con baño-
y tu 
		rostro
quiere esfumarse crepuscular
derrotado por el horizonte.

		
         Puedo evocar 
		todavía,
mientras la maleta
se me llena de ausencia
y pequeñas 
		muertes compartidas,
el olor a vino y vegetal
de tu boca 
		entreabierta,
la calidez lejana
de tu piel de primavera y amianto,

		la herida imprecisa
de tus ojos sedientos,
y hasta el lago de 
		abejas,
la champaña y el llanto.

		
         Ya los ángeles

		braman olvido
                  
		desde el último beso
y la orquesta
ensaya los colores
de la 
		tristeza,
                        
		ya las calles vacías
con el gris perfecto del silencio
y la luna

		esperándome
               
		en el puerto.

          
		Mañana podré buscarme
nuevamente en otra ciudad
de puertas 
		abiertas
y calles sin memoria
donde posiblemente
seguirá 
		creciendo
                    
		el olvido
bajo la nieve dormida
                        
		de sus montañas.


		* * *
8.

Voy despacio

A Paco Señor


		         
		Oliver,
el grito de la luz
que amo
se ha callado para siempre.


		         
		La soledad 
me ha desfigurado
a golpes de silencio.


		         
		He amado
una y tantas veces.


		         
		He soñado
en medio de las noches
el poder de las palabras,
de 
		los besos.


		          
		Todo lo imaginado,
¡todo!
pero la luz se ha olvidado
que una 
		vez fue ala,
                                  
		garganta
                                             
		y pájaro.


		            
		Oliver,
me he sumido
en el turbio canto
de la loca lluvia,
                           
		de la derrota.


		             
		Voy despacio,
amigo,
            
		muy despacio,
buscándote 
		
           en el 
		puerto,
hundiéndome
                 
		en la sombra.


		De "La Ciudad" 2001
9.

I - Paraíso

Un día de estos
cuando el tiempo no pase sobre el tiempo
                                            
		Un año de estos
                 
		cuando el tiempo no sea tiempo
                                           
		Un siglo de estos
cuando la nieve
                                              
		no sea invierno
ni el amor
                                                  
		la primavera
entonces podré decir
                                                
		que el Paraíso
fue una hermosa ilusión
                                      
		en la mente de Dios.
10.

1.

1
         
		Ese lugar
que tú mencionas en tus sueños,
sigue ahí,
                           
		donde siempre estuvo.
Pero la lluvia aún no llega
para lavar las 
		cenizas ni la sangre coagulada
de lo que fuera el dintel de tu casa.
11.

* * *

2
           
		Mi madre
me daba besos
y mi padre libros;
así me iba la 
		infancia,
navegando en sueños.


		* * *
12.

II - La huida

Ya los 
		griegos pensaron que un remo contra el agua es
                      
		una alucinación de los esclavos,
        
		¿quién no hasido mordido por un sueño en ropaje
                                    
		de humo?
                                           
		José Antonio Gabriel y Galán 
                                                             
		"Alguien ha huido"
13.

12.

12
          
		Ella los mira
y los espera con paciencia.
Ya llegarán.
Huyen 
		ellos del dolor y de la muerte.
Y así se les van los días (y las 
		noches).
Se les va la vida. Fugitivos amantes
de recuerdos y 
		rencores.
14.

Iii

III - La muerte

		

		Tú, noche, que eres la última entre las últimas

		flores de la tiniebla, cuyo tallo se empapa aún

		de las tintas negras del crepúsculo, préstame

		tu canto abrio de silencio...

                                                      
		Nuno Júdice

		

		"Simulación de la muerte"

Versos y pensamientos de Antonio María Flórez

4 citas
« de todo el tiempo / que nos falta »
Antonio María Flórez · Asómbrate
« Nada es tan claro / como tu piel desnuda. »
Antonio María Flórez · Desnudo
« Para Teresita López / Ella tiene »
Antonio María Flórez · Ella
« Tan dulce y deliberadamente idiota / capaz de hacer llorar a la cuadratura del »
Antonio María Flórez · Díptico de la espera
Biblioteca poética

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