Poesía Universal

Antonio Cabrera

Biografía y amplia selección de poemas de Antonio Cabrera. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....

Biografía lírica

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Biografía y amplia selección de poemas de Antonio Cabrera. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.

Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.

Lírica y Versos

Poemas de Antonio Cabrera

6 poemas seleccionados
1.

Amor fati

El crepitar

		de unas ramas de olivo

		que se queman sin prisa tras la poda,

		el ímpetu del pájaro en el cielo,

		su timidez en el arbusto, el áspero

		zarzal y la humareda

		me están pidiendo

		una confirmación, su debido registro

		entre lo que sucede.

                                          
		Necesitan

		el sí callado que he de darles

		para poder hacer en su existencia

		un hueco a mi existencia muda.

		Comprendo que se trata

		-como en el lazo entre la flor y el día-

		de un destino recíproco,

		de un mutuo ser en lo que es, sin más.

		(Ninguna plenitud,

		tampoco, aún, ninguna pérdida.)

		

		Acepto estar aquí, y estar mirando

		estas cosas sin cifra.

		Acepto, juzgo, doy

		al aire

		el mismo aire

		que me sustenta a mí.


		De "Con 
		el aire" 2004
2.

Esta paz anodina

A menudo me observo

		y aprecio en mí tu falta,

		un vacío que borra mi relieve,

		que pacta con los días esta paz anodina.

		

		Entonces, nada pienso, nada sé.

		Te llamo alma, con un cuidado extremo.

		y escojo esta palabra para hacerte presente,

		para magnificar tu ausencia entre las cosas

		que han brillado en el centro de otras cosas menores

		y me ofrecen ahora su palidez, la cera

		derrotada de lo que tuvo vida.

		

		Son las horas sin luz,

		los días sin asombro ni memoria,

		tiempo impávido, cuando

		las únicas noticias de mí son estos pobres

		mensajes de mi cuerpo,

		el que todo lo ignora,

		ese tibio volumen que avanza y parpadea

		cargado con la necia metafísica

		de su respiración.


		De "En 
		la estación perpetua" 2000
3.

Idea

He anotado esta idea: El silencio no existe.

		

		La he descubierto en mí mientras miraba

		unas fotografías

		que alguien tomó en un paisaje nórdico.

		Podía ver en ellas la rara condición

		de una llanura en soledad,

		y en soledad también un poste ensimismado

		y un asfalto remoto.

		Bajo la luz raptada, parecía

		que estuvieran presentes en su abandono estricto,

		en el légamo claro de cuando nadie mira.

		

		El silencio no existe.

		

		¿Cómo podría haberlo

		si todo tiene vibración y luce

		y restalla por dentro más allá

		de su apariencia muda?

		En donde estemos ¿no escuchamos siempre

		su murmullo o su pálpito?

		

		El silencio no existe.

		

		(Noto cómo la idea extrae de mí

		las líneas de un sentido,

		y busca su espesor, y al mismo tiempo

		apunta al blanco en sombra

		donde está su verdad.)

		

		Quizá silencio es sólo un nombre,

		un nombre acostumbrado aunque inexacto,

		una palabra errónea que habla, en realidad,

		del sonido terrestre

		que está perdido

		en un espacio ajeno y despoblado

		donde nadie lo escucha.

		

		El silencio no existe.

		

		(La idea

		ya es un dardo que está cruzando el aire.

		Su vuelo es pensamiento.

		Mis palabras lo empujan y lo frenan.)


		De "Con 
		el aire" 2004
4.

La distancia

Yo decía palabras y escuchaba

		las que a mí me decían.

                                                
		Mientras,

		inadvertidamente,

		se iba alimentando la mañana

		con el néctar de luz de los almendros

		hasta forjar

		una callada majestad: el día.

		

		Yo hablaba y los demás hablaban,

		y las palabras nuestras

		fueron un manto tenue

		que hacía resbalar

		aquella limpia miel, aquella albura,

		hacia los bordes

		de la conversaci6n,

		y en borrada existencia la perdían.

		

		Puedo saber que la perdían

		porque la escena

		llega completa en lo evocado,

		y veo en mi memoria

		cómo se erigen firmes a nuestro alrededor

		aquellas llamas blancas de febrero.

		Se erigen

		extrañamente firmes.

                                            
		¿Dónde estaban entonces,

		si no estaban ocultas?

		¿En dónde respirábamos nosotros?

		Yo paseaba atento a cuanto me decían

		pero expulsado

		a confines sin luz que ahora, al verme

		en el recuerdo, sé que no existieron.

		¿Qué había en las palabras

                                                      
		y qué fuera de ellas?

		La insistencia del mundo.

                                                     
		Aquella vez

		estuvo sostenida

		sobre rotundas flores invernales.

		En la diafanidad resplandecían.

		De las sílabas ciegas que dijimos

		fueron eco inaudible, un sí y un no libados,

		la distancia.


		De "Con 
		el aire" 2004
5.

De "En la estación perpetua" 2000

La estación perpetua

		

		El invierno se fue. ¿Qué habré perdido? 

		¿Qué desapareció, con él, de mi conciencia? 

		

		(Esta preocupación -seguramente absurda- 

		por conocer aquello que nos huye, 

		me obliga a convertir el aire frío 

		en pensado cristal sobre mi piel pensada, 

		y a convertir la gloria entristecida 

		de los húmedos días invernales 

		en la imposible luz que su concepto irradia; 

		esta preocupación, en fin, tiene la culpa 

		-y qué confuso y dulce me parece- 

		de que duerman en mí los árboles dormidos.) 

		

		El invierno se fue, pero nada se lleva. 

		Me queda siempre la estación perpetua: 

		mi mente repetida y sola.


		De "En 
		la estación perpetua" 2000
6.

Lugar de ruiseñores

Está junto a una fuente. No es secreto.

		Un barranco con zarzas, con aliagas,

		con rosales silvestres, con adelfas.

		Es un espacio donde el tiempo esculpe

		un bronce vegetal exacto y limpio.

		A ese lugar retornan por abril

		los ruiseñores, y abren de inmediato

		en la floresta su diálogo nocturno

		sobre intactas verdades misteriosas,

		en un idioma lleno de razones

		que son un raro compromiso y son

		al mismo tiempo hipnosis y soberbia.

		

		No he vuelto a ese lugar. Lo guardé un día

		en el firme paisaje de mi mente

		donde el cielo pensado está cubriendo

		la misma luz difícil, el prodigio

		de la fidelidad que lo impalpable

		a veces establece con lo grávido,

		con lo real, con lo que el aire mueve.

		

		Allí también puedo escuchar el canto,

		la conjetura ardiente que medito.


		De "Con 
		el aire" 2004

Versos y pensamientos de Antonio Cabrera

4 citas
« El crepitar / de unas ramas de olivo »
Antonio Cabrera · Amor fati
« A menudo me observo / y aprecio en mí tu falta, »
Antonio Cabrera · Esta paz anodina
« He anotado esta idea: El silencio no existe. / La he descubierto en mí mientras miraba »
Antonio Cabrera · Idea
« Yo decía palabras y escuchaba / las que a mí me decían. »
Antonio Cabrera · La distancia
Biblioteca poética

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