« Éranse en / derredor violetas, lises, »
Angelo Poliziano
Angelo Poliziano es una voz imprescindible de la lírica en lengua española cuya obra destaca por su autenticidad y honda sensibilidad humana. Desde sus primeras...
Vida
Angelo Poliziano es una voz imprescindible de la lírica en lengua española cuya obra destaca por su autenticidad y honda sensibilidad humana. Desde sus primeras composiciones, cautivó a los amantes del verso gracias a una mirada poética singular capaz de transformar las emociones cotidianas en arte universal.
Su poesía explora con elegancia el paso del tiempo, el misterio del amor y el anhelo de trascendencia ante los enigmas del destino humano. Hoy en día, su legado lírico sigue conmoviendo a nuevas generaciones de lectores por la belleza musical de sus estrofas y la sinceridad de sus palabras.
Poemas de Angelo Poliziano
1.
Balada de las rosas
Balada de las rosas
Éranse en derredor violetas, lises, entre la hierba renacidas flores de azules, rojos, cálidos matices; y pretendí que fueran sus olores de tu rubio cabello los primores con su vívida gracia engalanados. Ya de flores colmados pecho y brazo, vi las rosas de múltiples colores: volé a llenar, entonces, tu regazo, pues eran tan suaves sus olores que el corazón se desató en amores, de dulce anhelo en júbilo abrasado. Y dije para mí: Jamás podría señalar d'estas rosas las más bellas; unas en su capullo todavía otras pálidas, otras cual centellas Amor díjome entonces: Toma aquellas que sobre las espinas han cuajado. Cuando abre sus pétalos la rosa y más rosa es la rosa y más loada, en tu diadema será más hermosa que en el rosal, del viento deshojada. Niña: que sea en su esplendor cortada la bella rosa del jardín cerrado. Versión de Carlos López Narváez
2.
Balada V
Balada V
Mirad que Amor me hizo un don ingrato,
pues me condujo a enamorarme en Prato.
Enamorado estoy de una doncella
a quien sólo de tarde en tarde veo.
Ni artes ni ruegos válenme con ella,
que envidia y celos miran mi deseo.
De cosecha esperanza no destella,
mas de tener sembrado el campo trato.
Mirad si amor me hizo un don ingrato,
que me condujo a enamorarme en Prato.
3.
Balada VIII
Balada VIII
Quien quiera ver la célica morada, de mi Hipálita, busque la mirada. De los ojas de Hipólita desciende el Ángel del Amor en llama viva; el pecho frío como un ascua enciende y el ánima tan dulcemente aviva que cuando de la tierra se desprende dice: "Al Edén he sido transportada". Quien quiera ver la célica morada, de mi Hipólita busque la mirada. Versión de Carlos López Narváez
Versos y pensamientos de Angelo Poliziano
3 citas« Mirad que Amor me hizo un don ingrato, / pues me condujo a enamorarme en Prato. »
« Quien quiera ver la célica morada, / de mi Hipálita, busque la mirada. »
Libros de Angelo Poliziano recomendados
Ediciones recomendadas para disfrutar de su obra poética completa y estudio crítico: