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Ana Merino · Adoración nocturna
Biografía y amplia selección de poemas de Ana Merino. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....
Biografía y amplia selección de poemas de Ana Merino. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.
Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.
Para Luis Muñoz Que te devuelvan el tiempo de los lunes y los hagan festivos en tu agenda para que la semana no te pese tanto y puedas sentir los dientes de las calles mordisquear con ternura el último tramo del domingo. Que te devuelvan las horas de los lunes y las puedas guardar entre las sábanas para que la ciudad se duerma en tu regazo y se llenen de ti los que te miran. Que te traigan el ritmo de los sueños y los puedas bailar, que la luz de tu abrazo se guarde algún secreto. Que los lunes se aprendan de memoria tu cuerpo. Que no le falte nada a tu universo porque el dios de la noche el lunes descansó para esperarte. De "Compañera de celda" 2006
Algunos susurros en la memoria... Algunos susurros en la memoria son voces familiares, sonidos que decrecen en cada latido. Los labios se desfiguran por un olvido que erosiona las imágenes y hay olas que escarban con uñas transparentes golpeando el vientre de las rocas. Y los veranos inmensos son parte de barajas que perdieron espadas y bastos en batallas y meriendas. Ni las tormentas son las mismas ni los segundos desde el rayo hasta el trueno diabólico. Ni siquiera ya me impresiona el universo de noche al dar la vuelta a la manzana. Y todo porque nos volvemos ajenos con nuevas lluvias y horizontes, con la consciencia de lo efímero y la dulzura del ensimismamiento. De "Preparativos para un viaje" 1995
de un náufrago Con el consentimiento de la nieve caminaré despacio. Alguien habrá que espere junto al fuego y yo, que estaré ciega por el frío, haré paradas breves, sacudiré el paraguas y empezaré de nuevo. El único secreto es no sentirse inmensamente lleno de verdades. No aceptar nunca las invitaciones que la neblina sugiere al anidar con sus disfraces de paisaje feliz, de grandes sueños. Alguien habrá que diga, se ha perdido, alguien saldrá a buscarme, y llevará el calor de una botella donde podré mandarte este mensaje. De "Los días gemelos" 1997
Compañera de celda No me obligues a vivir como si cada instante fuese la tarea acumulada que dejamos para el último minuto. Si quieres ser mi cuerpo no me robes la calma ni la penumbra de la tarde que nace tras la bruma de un bosque encantado. He huido tantas veces de ti, pero siempre estás a mi lado. Tus rodillas y mi forma de llorar, tus manos y mi sudor, tus ojos y mi mirada. No me obligues a vivir pensando que no tienes ganas de hacerte vieja conmigo, que existo en ti por inercia, que no te importa que me duela saberte tan frágil. He tratado de ignorarte, de evitar la sensación de tus dedos cuando sienten la extrañeza de unos síntomas grises. Mi angustia como un aliento fantasma se aferra al sueño de la vida y aprende a sonreír con tu boca a los médicos. Si quieres ser mi cuerpo déjame adormecerme en tus párpados, soñar que somos una sola, y tú no me traicionas en la mesa de un quirófano, que vas a despertarte conmigo de la misma pesadilla, que vas a sentirme más viva que nunca en tu garganta. No me obligues a madurar aprendiendo a leer el mapa de cicatrices de tu cuerpo, no quiero reconocer otra herida ni que confundas el desamor con las enfermedades y sus nudos de fiebre. Que no pague tu cuerpo mis pecados en el naufragio azul de los océanos, que la distancia sea un reloj de metal y una tarde de nieve donde la vida quiera aprender a besarme en tus labios. De "Compañera de celda" 2006
vu Vuelve a soñar que en tus pies te caben mis zapatos. No le temas al tiempo que has pasado sin rozarte con mi sombra. Tu cárcel de palabras no me importa, mis zapatos están llenos de ti, me perteneces cada vez que camino por tu memoria suicida de amante condenado al desamor perpetuo. Vuelve a soñar que soy yo la que te mira en el espejo del baño, y tu abrazo me hace ser idéntica a ti. No le temas al tiempo que dejaste pasar cada vez que mis labios evocaban tu rastro de pequeño secreto guardado en un reloj con forma de juguete. Vuelve a soñar que nos cruzamos en un desierto lleno de lagartijas y aguacates, y las mañanitas se transforman en nuestro último baile. Vuelve a soñarme ahora que ya eres viejo y me atrevo a buscarte sin pedirte permiso porque fuiste mi cuerpo ya mi también me duelen tus cadenas. De "Compañera de celda" 2006
Sobre el dolor de estar y no ser querido pongo el mantel y espero la cena. Cada habitación tiene un sonido a modo de selva o de tormenta. Pero es en el baño donde los espejos no disimulan, escupen. Cada rincón tiene su nido y allí las arañas preparan sus telas; pero es en el patio donde me dedico a despiojar niños y aplasto las liendres con las uñas como si fuese una gran cacería de dedos largos y pelo sucio. Sobre el dolor se quejan mis manos y yo me olvido, no existo; ni siquiera a golpes abro la boca. De "Preparativos para un viaje" 1995
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