« través de nosotros / Antes de perdón, está libre la silla, »
Amos Oz
Amos Oz es una voz imprescindible de la lírica en lengua española cuya obra destaca por su autenticidad y honda sensibilidad humana. Desde sus primeras composic...
Vida
Amos Oz es una voz imprescindible de la lírica en lengua española cuya obra destaca por su autenticidad y honda sensibilidad humana. Desde sus primeras composiciones, cautivó a los amantes del verso gracias a una mirada poética singular capaz de transformar las emociones cotidianas en arte universal.
Su poesía explora con elegancia el paso del tiempo, el misterio del amor y el anhelo de trascendencia ante los enigmas del destino humano. Hoy en día, su legado lírico sigue conmoviendo a nuevas generaciones de lectores por la belleza musical de sus estrofas y la sinceridad de sus palabras.
Poemas de Amos Oz
1.
A
A
través de nosotros Antes de perdón, está libre la silla, antes de el color de tus ojos, antes de qué quieres tomar, antes de soy Rico y me llamo Dita, antes del roce de una mano en un hombro, eso pasó a través de nosotros como una puerta entreabierta durante el sueño. De "El mismo mar" pag. 43 Ediciones Siruela 1999 Versión de Raquel García Lozano
2.
Cálculos
Cálculos
En la calle Amirim el señor Danon aún está despierto. Las dos de la madrugada. En la pantalla del ordenador las cuentas mal hechas de una compañía cualquiera. ¿Error o fraude? Busca. No encuentra. Sobre una servilleta bordada un viejo reloj tictaquea. Se viste. Sale. En el Tíbet ya son las seis. Olor a lluvia sin lluvia en la calle de Bat Yam. Vacío. Silencio. Viviendas. Error o fraude. Mañana lo veremos. De "El mismo mar" pag. 22 Ediciones Siruela 1999 Versión de Raquel García Lozano
3.
Chandartal
Chandartal
Mana. Se detiene. Fluye. Sale y de nuevo se detiene. Un manantial vacilante en el patio del monasterio. Es la región de Ladakh, «la tierra de los hijos de la luna». Has llegado aquí por el río de la luna, el Chandar, a través del lago Chandartal. Tiksa se llama el pueblo, Tiksa Gumpa se llama el monasterio, y la mujer se llama María. Eres al único que recuerda. El que besó sus pies. Y se refiere a ti. Tú. Acércate a mí. ¿Sabías que aquí en Ladakh existe la costumbre de casar a una novia con dos o tres hermanos? Eres al único que recuerda. Fluye. Vacila. Se para y vuelve a salir. Un manantial en una esquina del patio del monasterio. La piedra aquí no está tallada está revocada de blanco y rojo el monasterio se llama Tiksa Gumpa y María se llama la mujer. Acércate a mí. No temas. Te estoy hablando a ti. Esta noche mis labios abrirás. Esta noche estaré contigo. Tiksa Gumpa se llama el monasterio y el lago se llama Chandartal. De "El mismo mar" pag. 140 Ediciones Siruela 1999 Versión de Raquel García Lozano
4.
* * * * *
* * * * *
Dita en voz baja Mi mano en el heno de tu pecho envejecido recoge paja para hacernos un nido * * * * * Pero Albert la detiene: Su mano suave en el heno de mi pecho. Sobre su mano mi mano arrugada. Ella con mi soledad. Yo con su soledad. En el porche. De pie. El mar quita el mar da. Una fina silueta y una pequeña sombra. Una sombra arrepentida. Se gira. Huye. El mar da el mar quita. De "El mismo mar" pag. 225 Ediciones Siruela 1999 Versión de Raquel García Lozano
5.
El
El
narrador copia expresiones del diccionario Quien ha jugado con fuego, quien ha prometido el oro y el moro ha perdido la senda, ha perdido los estribos y está con la soga al cuello. No ha conseguido vivir como un rey. Ha pasado más hambre que un perro. Le ha tocado. Los años se le han echado encima, ha recibido su castigo, las desgracias nunca vienen solas. Ahora estampará su firma. Dará su conformidad. De "El mismo mar" pag. 94 Ediciones Siruela 1999 Versión de Raquel García Lozano
6.
El pájaro del lecho del mar
El pájaro del lecho del mar
Un poco antes de morir un pájaro sobre una rama me sedujo. Narimi me rozó su pluma me rodeó por completo con una placenta de mar. Mi viudo por las noches disuelve su lecho, adónde se ha ido el amor de su vida. Mi huérfano se ha marchado lejos a descifrar enigmas. Esposa niña, tú eres la mujer de los dos, tuyo es mi camisón tuyo es su amor. Mi carne se ha consumido. Ponedme como sello. De "El mismo mar" pag. 109 Ediciones Siruela 1999 Versión de Raquel García Lozano
Versos y pensamientos de Amos Oz
4 citas« En la calle Amirim el señor Danon aún está despierto. / Las dos de la madrugada. En la pantalla del ordenador »
« Mana. Se detiene. Fluye. / Sale y de nuevo se detiene. »
« Dita en voz baja / Mi mano en el heno de »
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