Biografía

Vida

Alejandra Pizarnik (Avellaneda, Argentina, 29 de abril de 1936 – Buenos Aires, 25 de setiembre de 1972) deslumbró por su portentosa voz lírica y su capacidad única para transformar las emociones más intensas en versos inolvidables. Su vida estuvo consagrada al arte de la palabra, explorando el misterio del amor, el destino y la belleza del mundo con enorme carisma.

Frente a las incertidumbres de su tiempo, defendió con valentía la libertad de creación y la autenticidad del sentimiento más puro. Su obra poética permanece como una joya imperecedera que sigue emocionando a lectores de todas las generaciones por su frescura y hondura humana.

Poesia

Alejandra Pizarnik

Alejandra Pizarnik (Avellaneda, Argentina, 29 de abril de 1936 – Buenos Aires, 25 de setiembre de 1972) fue una escritora argentina.

Lírica y Versos

Poemas de Alejandra Pizarnik

23 poemas seleccionados
1.

A la espera de la oscuridad

Ese instante que no se olvida
Tan vacío devuelto por las sombras

		Tan vacío rechazado por los relojes
Ese pobre instante adoptado por 
		mi ternura
Desnudo desnudo de sangre de alas
Sin ojos para 
		recordar angustias de antaño
Sin labios para recoger el zumo de las 
		violencias
perdidas en el canto de los helados campanarios.

		
Ampáralo niña ciega de alma
Ponle tus cabellos escarchados por el 
		fuego
Abrázalo pequeña estatua de terror.
Señálale el mundo 
		convulsionado a tus pies
A tus pies donde mueren las golondrinas

		Tiritantes de pavor frente al futuro
Dile que los suspiros del mar

		Humedecen las únicas palabras
Por las que vale vivir.

		
Pero ese instante sudoroso de nada
Acurrucado en la cueva del 
		destino
Sin manos para decir nunca
Sin manos para regalar 
		mariposas
A los niños muertos
2.

Amantes

una flor
no lejos de la noche
mi cuerpo mudo
se abre
a 
		la delicada urgencia del rocío


		De "Los trabajos y 
		las noches" 1965
3.

Anillos de ceniza

A Cristina Campo 
		

Son mis voces cantando
para que no canten ellos,
los 
		amordazados grismente en el alba,
los vestidos de pájaro desolado en 
		la lluvia.

		
Hay, en la espera,
un rumor a lila rompiéndose.
Y hay, cuando 
		viene el día,
una partición de sol en pequeños soles negros.
Y 
		cuando es de noche, siempre,
una tribu de palabras mutiladas
busca 
		asilo en mi garganta
para que no canten ellos,
los funestos, los 
		dueños del silencio.
4.

Árbol de Diana

1
He dado el salto 
		de mí al alba.
He dejado mi cuerpo junto a la luz
y he cantado la 
		tristeza de lo que nace.

		
2
Estas son las versiones que nos propone:
un agujero, una 
		pared que tiembla...

		
3
sólo la sed
el silencio
ningún encuentro
cuídate de mí 
		amor mío
cuídate de la silenciosa en el desierto
de la viajera con 
		el vaso vacío
y de la sombra de su sombra

		
4
                                               
		Ahora bien:
Quién dejará de hundir su mano en busca
del tributo 
		para la pequeña olvidada. El frío
pagará. Pagará el viento. La lluvia 
		pagará.
Pagará el trueno.


		5
por un minuto de 
		vida breve
única de ojos abiertos
por un minuto de ver
en el 
		cerebro flores pequeñas
danzando como palabras en la boca de un mudo

		


		6
ella se desnuda en 
		el paraíso
de su memoria
ella desconoce el feroz destino
de sus 
		visiones
ella tiene miedo de no saber nombrar
lo que no existe

		


		7
Salta con la 
		camisa en llamas
de estrella a estrella,
de sombra en sombra.

		Muere de muerte lejana
la que ama al viento.

		


		8
Memoria iluminada, 
		galería donde vaga
la sombra de lo que espero. No es verdad
que 
		vendrá. No es verdad que no vendrá.

		


		9
                                              
		A Aurora y Julio Cortázar

		
Estos huesos brillando en la noche,
estas palabras como piedras 
		preciosas
en la garganta viva de un pájaro petrificado,
este verde 
		muy amado,
este lila caliente,
este corazón sólo misterioso.

		
10
un viento débil
lleno de rostros doblados
que recorto en 
		forma de objetos que amar

		
11
ahora
           
		en esta hora inocente
yo y la que fui nos sentamos
en el umbral de 
		mi mirada

		
12
no más las dulces metamorfosis de una niñ3; de seda

		sonámbula ahora en la cornisa de niebla

		
su despertar de mano respirando
de flor que se abre al viento

		
13
explicar con palabras de este mundo
que partió de mí un 
		barco llevándome

		
14
El poema que no digo,
el que no merezco.
Miedo de ser 
		dos
camino del espejo:
alguien en mí dormido
me come y me bebe.

		
15
Extraño desacostumbrarme
de la hora en que nací.
Extraño 
		no ejercer más
oficio de recién llegada.

		
16
has construido tu casa
has emplumado tus pájaros
has 
		golpeado al viento
con tus propios huesos
has terminado sola
lo 
		que nadie comenzó

		
17
Días en que una palabra lejana se apodera de mí. Voy por esos 
		días
sonámbula y transparente. La hermosa autómata se canta, se 
		encanta,
se cuenta casos y cosas: nido de hilos rígidos donde me 
		danzo y me
lloro en mis numerosos funerales. (Ella es su espejo 
		incendiado, su
espera en hogueras frías, su elemento místico, su 
		fornicación de nom-
bres creciendo solos en la noche pálida.)

		
20
                                                               
		a Laure Bataillon

dice que no sabe del miedo de la muerte 
		del amor
dice que tiene miedo de la muerte del amor
dice que el 
		amor es muerte es miedo
dice que la muerte es miedo es amor
dice 
		que no sabe

		
21
he nacido tanto
y doblemente sufrido
en la memoria de 
		aquí y de allá

		
22
en la noche
un espejo para la pequeña muerta
un espejo 
		de cenizas

		
23
una mirada desde la alcantarilla
puede ser una visión del 
		mundo
la rebelión consiste en mirar una rosa
hasta pulverizarse 
		los ojos

		
32
Zona de plagas donde la dormida come lentamente
su corazón 
		de medianoche.

		


		33
alguna vez
                   
		alguna vez tal vez
me iré sin quedarme
                   
		me iré como quien se va


34
la pequeña viajera
moría 
		explicando su muerte

		
sabios animales nostálgicos
visitaban su cuerpo caliente


		


		35
a Ester 
		Singer

		
Vida, mi vida, déjate caer, déjate doler, mi vida, déjate enlazar de 
		fuego, 

		de silencio ingenuo, de piedras verdes en la casa de la noche,
		
déjate caer y doler, mi vida.


37
más allá de cualquier 
		zona prohibida
hay un espejo para nuestra triste transparencia

		

38
Este canto arrepentido, vigía detrás de mis poemas'

		este canto me desmiente, me amordaza.
5.

Caminos del espejo

I
Y sobre todo mirar con inocencia. Como si no pasara nada, lo cual 
		es cierto.

		
II
Pero a ti quiero mirarte hasta que tu rostro se aleje de mi 
		miedo como un pájaro del borde 

		filoso de la noche.

III
Como una niña de tiza rosada en un 
		muro muy viejo súbitamente borrada por la lluvia.

		
IV
Como cuando se abre una flor y revela el corazón que no tiene.

		
V
Todos los gestos de mi cuerpo y de mi voz para hacer de mí la 
		ofrenda, el ramo que abandona 

		el viento en el umbral.

VI
Cubre la memoria de tu cara con la 
		máscara de la que serás y asusta a la niña que fuiste.

VII
La 
		noche de los dos se dispersó con la niebla. Es la estación de los 
		alimentos fríos.

		
VIII
Y la sed, mi memoria es de la sed, yo abajo, en el fondo, en 
		el pozo, yo bebía, recuerdo.

		
IX
Caer como un animal herido en el lugar que iba a ser de 
		revelaciones.

		
X
Como quien no quiere la cosa. Ninguna cosa. Boca cosida. 
		Párpados cosidos. Me olvidé.
    	

		Adentro el viento. Todo cerrado y el viento adentro.

XI
Al 
		negro sol del silencio las palabras se doraban.

		
XII
Pero el silencio es cierto. Por eso escribo. Estoy sola y 
		escribo. No, no estoy sola. 
		

		Hay alguien aquí que tiembla.

XIII
Aun si digo sol y luna y 
		estrella me refiero a cosas que me suceden. ¿Y qué deseaba yo?

		Deseaba un silencio perfecto.
Por eso hablo.

		
XIV
La noche tiene la forma de un grito de lobo.

XV

		Delicia de perderse en la imagen presentida. Yo me levanté de mi 
		cadáver, yo fui en busca de quien soy. 

		Peregrina de mí, he ido hacia la que duerme en un país al viento.

		
XVI
Mi caída sin fin a mi caída sin fin en donde nadie me aguardó 
		pues al mirar quién me aguardaba 

		no vi otra cosa que a mí misma.

XVII
Algo caía en el silencio. 
		Mi última palabra fue yo pero me refería al alba luminosa.

		
XVIII
Flores amarillas constelan un círculo de tierra azul. El 
		agua tiembla llena de viento.

		
XIX
Deslumbramiento del día, pájaros amarillos en la mañana. Una 
		mano desata tinieblas, una mano arrastra 

		la cabellera de una ahogada que no cesa de pasar por el espejo. Volver a 
		la memoria del cuerpo, 

		he de volver a mis huesos en duelo, he de comprender lo que dice mi voz.
6.

Cantora nocturna

Joe, macht die Musik von damals nacht...


		La que murió de su vestido azul está cantando.
Canta imbuida de 
		muerte al sol de su ebriedad.

		
Adentro de su canción hay un vestido azul, hay
un caballo blanco, 
		hay un corazón verde tatuado
con los ecos de los latidos de su 
		corazón
muerto. 
		

Expuesta a todas las perdiciones, ella
canta junto a una niña 
		extraviada que es ella:
su amuleto de la buena suerte. Y a pesar de 
		la
niebla verde en los labios y del frío gris en los
ojos, su voz 
		corroe la distancia que se abre entre
la sed y la mano que busca el 
		vaso. 
		

Ella canta.
7.

Cenizas

La noche se astilló de estrellas
mirándome alucinada
el aire 
		arroja odio
embellecido su rostro
con música.

		
Pronto nos iremos

Arcano sueño
antepasado de mi sonrisa

		el mundo está demacrado
y hay candado pero no llaves
y hay pavor 
		pero no lágrimas.

		
¿Qué haré conmigo?

Porque a Ti te debo lo que soy

Pero 
		no tengo mañana

		
Porque a Ti te...

La noche sufre.
8.

Cold in hand blues

y qué es lo que vas a decir
voy a decir solamente algo
y qué es lo 
		que vas a hacer
voy a ocultarme en el lenguaje
y por qué
tengo 
		miedo
9.

Caroline de Gundorode

en nastalgique je vagabandais
                                                               
		par l'infini.
                                                                                                                 
		C. de G.

		

		a Enrique Molina

La mano de la enamorada del viento

		acaricia la cara del ausente.
La alucinada con su «maleta de piel de 
		pájaro»
huye de sí misma con un cuchillo en la memoria.
La que fue 
		devorada por el espejo
entra en un cofre de cenizas
y apacigua a 
		las bestias del olvido.
10.

Cuarto solo

Si te atreves a sorprender
la verdad de esta vieja pared;
y sus 
		fisuras, desgarraduras,
formando rostros, esfinges,
manos, 
		clepsidras,
seguramente vendrá
una presencia para tu sed,

		probablemente partirá
esta ausencia que te bebe.
11.

Despedida

Mata su luz un fuego abandonado.

		Sube su canto un pájaro enamorado.

		Tantas criaturas ávidas en mi silencio

		y esta pequeña lluvia que me acompaña.


		De "Los trabajos y 
		las noches" 1965
12.

El despertar

A León Ostrov

		
Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y se ha volado
y mi 
		corazón está loco
porque aúlla a la muerte
y sonríe detrás del 
		viento
a mis delirios

		
Qué haré con el miedo
Qué haré con el miedo

Ya no baila la 
		luz en mi sonrisa
ni las estaciones queman palomas en mis ideas

		Mis manos se han desnudado
y se han ido donde la muerte
enseña a 
		vivir a los muertos

		
Señor
El aire me castiga el ser
Detrás del aire hay monstruos

		que beben de mi sangre

		
Es el desastre
Es la hora del vacío no vacío
Es el instante de 
		poner cerrojo a los labios
oír a los condenados gritar
contemplar 
		a cada uno de mis nombres
ahorcados en la nada.

		
Señor 
Tengo veinte años
También mis ojos tienen veinte años

		y sin embargo no dicen nada

		
Señor
He consumado mi vida en un instante
La última inocencia 
		estalló
Ahora es nunca o jamás
o simplemente fue

		
¿Cómo no me suicido frente a un espejo
y desaparezco para 
		reaparecer en el mar
donde un gran barco me esperaría
con las 
		luces encendidas?

		
¿Cómo no me extraigo las venas
y hago con ellas una escala

		para huir al otro lado de la noche?

		
El principio ha dado a luz el final
Todo continuará igual
Las 
		sonrisas gastadas
El interés interesado
Las preguntas de piedra en 
		piedra
Las gesticulaciones que remedan amor
Todo continuará igual

		
Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo
porque aún no les 
		enseñaron
que ya es demasiado tarde

		
Señor
Arroja los féretros de mi sangre

Recuerdo mi niñez

		cuando yo era una anciana
Las flores morían en mis manos
porque la 
		danza salvaje de la alegría
les destruía el corazón

		
Recuerdo las negras mañanas de sol
cuando era niña
es decir 
		ayer
es decir hace siglos

		
Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y ha devorado mis 
		esperanzas

		
Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
Qué haré con el miedo


		
		De "Las aventuras perdidas" 1958
13.

El sol, el poema

Barcos sobre el agua natal.
Agua negra, animal de olvido. Agua lila, 
		única vigilia.
El misterio soleado de las voces en el parque. Oh tan 
		antiguo.
14.

En

un ejemplar de 
		"Les chants de Maldoror"

		

		Debajo de mi vestido ardía un campo con flores alegres

		como los niños de la medianoche.

		El soplo de la luz en mis huesos cuando escribo la palabra

		tierra. Palabra o presencia seguida por animales perfumados;

		triste como sí misma, hermosa como el suicidio; y que me

		sobrevuela como una dinastía de soles.

		

		De "El infierno musical" 1971
15.

Exilio

A Raúl Gustavo Aguirre

Esta manía de saberme ángel,
sin 
		edad,
sin muerte en qué vivirme,
sin piedad por mi nombre
ni 
		por mis huesos que lloran vagando.

		
¿Y quién no tiene un amor?
¿Y quién no goza entre amapolas?
¿Y 
		quién no posee un fuego, una muerte,
un miedo, algo horrible,

		aunque fuere con plumas,
aunque fuere con sonrisas?

		
Siniestro delirio amar a una sombra.
La sombra no muere.
Y mi 
		amor
sólo abraza a lo que fluye
como lava del infierno:
una 
		logia callada,
fantasmas en dulce erección,
sacerdotes de espuma,

		y sobre todo ángeles,
ángeles bellos como cuchillos
que se elevan 
		en la noche
y devastan la esperanza.
16.

Fronteras inútiles

un lugar
no digo un espacio
hablo de
qué

		
hablo de lo que no es
hablo de lo que conozco


no el 
		tiempo
sólo todos los instantes
no el amor
no
sí
no

		
un lugar de ausencia
un hilo de miserable unión.
17.

Hija del viento

Han venido.
Invaden la sangre.
Huelen a plumas,
a carencias,

		a llanto.
Pero tú alimentas al miedo
y a la soledad
como a dos 
		animales pequeños
perdidos en el desierto.

		
Han venido
a incendiar la edad del sueño.
Un adiós es tu vida.

		Pero tú te abrazas
como la serpiente loca de movimiento
que sólo 
		se halla a sí misma
porque no hay nadie.

		
Tú lloras debajo del llanto,
tú abres el cofre de tus deseos
y 
		eres más rica que la noche.

		
Pero hace tanta soledad
que las palabras se suicidan.
18.

Invocaciones

Insiste en tu abrazo,
redobla tu furia ,
crea un espacio de 
		injurias
entre yo y el espejo,
crea un canto de leprosa
entre 
		yo y la que me creo.
19.

La enamorada

ante la lúgubre manía de vivir
esta recóndita humorada de vivir
te 
		arrastra Alejandra no lo niegues.

		
hoy te miraste en el espejo
y te fuiste triste estabas sola
y 
		la luz rugía el aire cantaba
pero tu amado no volvió

		
enviarás mensajes sonreirás
tremolarás tus manos así volverá

		tu amado tan amado

		
oyes la demente sirena que lo robó
el barco con barbas de espuma

		donde murieron las risas
recuerdas el último abrazo
oh nada de 
		angustias
ríe en el pañuelo llora a carcajadas
pero cierra las 
		puertas de tu rostro
para que no digan luego
que aquella mujer 
		enamorada fuiste tú

		
te remuerden los días
te culpan las noches
te duele la vida 
		tanto tanto
desesperada ¿adónde vas?
desesperada ¡nada más!
20.

La

mesa verde

		

		El sol como un gran animal demasiado amarillo. Es una suerte que nadie 
		me

		ayude. Nada más peligroso, cuando se necesita ayuda, que recibir ayuda.

		 

		Pero a mi noche no la mata ningún sol.

		

		¿Tendré tiempo para hacerme una máscara cuando emerja de la sombra?

		

		Me pruebo en el lenguaje en que compruebo el peso de mis muertos. 

		

		El mar esconde sus muertos. Porque lo de abajo tiene que quedar abajo.
21.

La última inocencia

Partir
en cuerpo y alma
partir.

Partir
deshacerse de las 
		miradas
piedras opresoras
que duermen en la garganta.

		
He de partir
no más inercia bajo el sol
no más sangre 
		anonadada
no más fila para morir.

		
He de partir

Pero arremete ¡viajera!
22.

La única herida

¿Qué bestia caída 
		de pasmo
se arrastra por mi sangre
y quiere salvarse?

		
He aquí lo difícil:
caminar por las calles
y señalar el cielo 
		o la tierra.
23.

L'obscurité des eaux

Escucho resonar el agua que cae en mi sueño.
Las palabras caen como 
		el agua yo caigo. Dibujo
en mis ojos la forma de mis ojos, nado en 
		mis
aguas, me digo mis silencios. Toda la noche
espero que mi 
		lenguaje logre configurarme. Y
pienso en el viento que viene a mí, 
		permanece
en mí. Toda la noche he caminado bajo la lluvia

		desconocida. A mí me han dado un silencio
pleno de formas y visiones 
		(dices). Y corres desolada
como el único pájaro en el viento.

Frases y pensamientos de Alejandra Pizarnik

17 citas
« Abrazando a tu sombra en un sueño mis huesos se arqueaban como flores. »
Alejandra Pizarnik · Poesía completa
« A la hora de morir uno canta para sí, no para los demás. »
Alejandra Pizarnik · Prosa completa, Casa de citas
« El agua apaga. El fuego y el semen encienden. »
Alejandra Pizarnik · Diarios, 4 de diciembre de 1961
« Hay amor de la misma manera en que recién salí a la noche y dije: hay viento. »
Alejandra Pizarnik · Prosa completa, Palabras
« He pensado en la locura. He llorado rogando al cielo que me permitan enloquecer. No salir nunca de los ensueños. Ésta es mi imagen del paraíso. »
Alejandra Pizarnik · Diarios, 3 de enero de 1959
« He sentido amor y lo maltrataron, sí, a mí que nunca había querido (...) Nadie se parece a mi sueño. »
Alejandra Pizarnik · Poesía completa, Recuerdos de la pequeña casa del canto
« La incapacidad de amar me ha de llevar a un conocimiento más o menos completo de mí, a una individualidad fuerte y productiva; mi temperamento artístico crecerá considerablemente. »
Alejandra Pizarnik · Diarios, 20 de julio de 1955
« La jaula se ha vuelto pájaro y ha devorado mis esperanzas. »
Alejandra Pizarnik · Las aventuras perdidas
« La soledad es no poder decirla (...) Pero hace tanta soledad que las palabras se suicidan. »
Alejandra Pizarnik · De Extracción de la piedra de la locura
« ...las palabras / no hacen el amor / hacen la ausencia / si digo agua ¿beberé? / si digo pan ¿comeré?. »
Alejandra Pizarnik · Textos de sombra y últimos poemas
« Las verdaderas fiestas tienen lugar en el cuerpo y en los sueños. »
Alejandra Pizarnik · Poesía completa, Fragmentos para dominar el silencio
« Nada más intenso que el terror de perder la identidad. »
Alejandra Pizarnik · Poesía Completa (pág 242 / Lumen 2016)
« No quiero saber. No quiero saberme saber. »
Alejandra Pizarnik · Prosa completa, Las uniones posibles
« Soy un ser triste vestido por error de euforia. »
Alejandra Pizarnik · Diarios, 20 de julio de 1955
« Soy una cobarde. Lo sexual, para mí, es el único camino de iniciación. Yo a veces lo abandono por miedo. Así como para otros el ascetismo, para mí lo sexual. »
Alejandra Pizarnik · Diarios, 12 de marzo de 1965
« Tal vez la noche sea la vida y el sol la muerte. »
Alejandra Pizarnik · Las aventuras perdidas
« Aunque ser mujer no me impide escribir, creo que vale la pena partir de una lucidez exasperada. De este modo, afirmo que haber nacido mujer es una desgracia, como lo es ser judío, ser pobre, ser negro, ser homosexual, ser poeta, ser argentino, etc. Claro es que lo importante es aquello que hacemos con nuestras desgracias. »
Alejandra Pizarnik · Citado en Detrás de la reja antología crítica de narradoras latinoamericanas del siglo XX
« Abrazando a tu sombra en un sueño mis huesos se arqueaban como flores. »
Alejandra Pizarnik
« A la hora de morir uno canta para sí, no para los demás. »
Alejandra Pizarnik
« El agua apaga. El fuego y el semen encienden. »
Alejandra Pizarnik
« Hay amor de la misma manera en que recién salí a la noche y dije: hay viento. »
Alejandra Pizarnik
« He pensado en la locura. He llorado rogando al cielo que me permitan enloquecer. No salir nunca de los ensueños. Ésta es mi imagen del paraíso. »
Alejandra Pizarnik
« He sentido amor y lo maltrataron, sí, a mí que nunca había querido (...) Nadie se parece a mi sueño. »
Alejandra Pizarnik
« La incapacidad de amar me ha de llevar a un conocimiento más o menos completo de mí, a una individualidad fuerte y productiva; mi temperamento artístico crecerá considerablemente. »
Alejandra Pizarnik
« La jaula se ha vuelto pájaro y ha devorado mis esperanzas. »
Alejandra Pizarnik
« La soledad es no poder decirla (...) Pero hace tanta soledad que las palabras se suicidan. »
Alejandra Pizarnik
« ...las palabras / no hacen el amor / hacen la ausencia / si digo agua ¿beberé? / si digo pan ¿comeré?. »
Alejandra Pizarnik
« Las verdaderas fiestas tienen lugar en el cuerpo y en los sueños. »
Alejandra Pizarnik
« Nada más intenso que el terror de perder la identidad. »
Alejandra Pizarnik
« No quiero saber. No quiero saberme saber. »
Alejandra Pizarnik
« Soy un ser triste vestido por error de euforia. »
Alejandra Pizarnik
« Soy una cobarde. Lo sexual, para mí, es el único camino de iniciación. Yo a veces lo abandono por miedo. Así como para otros el ascetismo, para mí lo sexual. »
Alejandra Pizarnik
« Tal vez la noche sea la vida y el sol la muerte. »
Alejandra Pizarnik
« Aunque ser mujer no me impide escribir, creo que vale la pena partir de una lucidez exasperada. De este modo, afirmo que haber nacido mujer es una desgracia, como lo es ser judío, ser pobre, ser negro, ser homosexual, ser poeta, ser argentino, etc. Claro es que lo importante es aquello que hacemos con nuestras desgracias. »
Alejandra Pizarnik
Trayectoria lírica

Poemas y obras destacadas

Antología de poemas inmortales

Reúne las composiciones poéticas más aclamadas de Alejandra Pizarnik, donde la maestría del verso y la hondura del sentimiento alcanzan su máxima expresión.

Sus versos exploran la belleza de la naturaleza, el anhelo del amor verdadero y la búsqueda de sentido ante los enigmas del destino.

Una antología indispensable que demuestra por qué su poesía sigue viva y resonando con fuerza en el corazón de los lectores actuales.

Algunos libros de poesía de Alejandra Pizarnik:

Edición física recomendada para disfrutar de su obra lírica: