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Alaíde Foppa · 1. Los ojos
Biografía y amplia selección de poemas de Alaíde Foppa. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica....
Biografía y amplia selección de poemas de Alaíde Foppa. Antología de la poesía hispanoamericana. Poesía sensual perdurable y romántica.
Poesía del siglo de oro. Traducciones poéticas. Archivos sonoros.
Mínimos lagos tranquilos donde tiembla la chispa de mis pupilas y cabe todo el esplendor del día. Límpidos espejos que enciende la alegría de los colores. Ventanas abiertas ante el lento paisaje del tiempo. Lagos de lágrimas nutridos y de remotos naufragios. Nocturnos lagos dormidos habitados por los sueños, aún fulgurantes bajo los párpados cerrados. * * *
Las breves alas tendidas sobre mis párpados sólo abrigan el espacio escaso en el que flota una interrogación latente, al que asoma un permanente asombro. * * *
La nariz Casi un apéndice en la serena geometría de mi rostro, única recta en la gama de curvas suaves, el sutil instrumento que me une al aire. Cándidos olores acres aromas densas fragancias de flores y de especias -desde el anís hasta el jazmín- aspira trepidante mi nariz. * * *
Entre labio y labio cuánta dulzura guarda mi boca abierta al beso, estuche en que los dientes muerden vívidos frutos, cuenca que se llena de jugos intensos de ágiles vinos de agua fresca, donde la lengua leve serpiente de delicias blandamente ondula, y se anida el milagro de la palabra. * * *
Como dos hojas de un árbol ajeno nacen a los lados de mi cabeza. Por el tallo escondido se desliza la opulencia de los sonidos, me alcanzan las vivas voces que me llaman. * * *
El pelo Dulce enredadera serpentina, única vegetación en la tierra tierna de mi cuerpo, hierba fina que sigue creciendo sensible a la primavera, ala de sombra contra mi sien, leve abrigo sobre la nuca. Para mi nostalgia de ave mi penacho de plumas. * * *
Las manos débiles, inciertas, parecen vanos objetos para el brillo de los anillos, sólo las llena lo perdido, se tienden al árbol que no alcanzan, pero me dan el agua de la mañana, y hasta el rosado retoño de mis uñas llega el latido. * * *
Los pies Ya que no tengo alas, me bastan mis pies que danzan y que no acaban de recorrer el mundo. Por praderas en flor corrió mi pie ligero, dejó su huella en la húmeda arena, buscó perdidos senderos, holló las duras aceras de las ciudades y sube por escaleras que no sabe a donde llegan. * * *
Son dos plácidas colinas que apenas mece mi aliento, son dos frutos delicados de pálidas venaduras, fueron dos copas llenas próvidas y nutricias en la plena estación y siguen alimentando dos flores en botón. * * *
La cintura Es el puente cimbreante que reune dos mitades diferentes, es el tallo flexible que mantiene el torso erguido, inclina mi pecho rendido y gobierna el muelle oscilar de la cadera. Agradecida adorno mi cintura con un lazo de seda. * * *
Oculta rosa palpitante en el oscuro surco, pozo de estremecida alegría que incendia en un instante el turbio curso de mi vida, secreto siempre inviolado, fecunda herida. * * *
Es tan frágil la trama que la rasga una espina, tan vulnerable que la quema el sol, tan susceptible que la eriza el frío. Pero también percibe mi piel delgada la dulce gama de las caricias, y mi cuerpo sin ella sería una llaga desnuda. * * *
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