« Antes del intenso / momento de la ruptura »
Adrienne Rich
Adrienne Rich es una voz imprescindible de la lírica en lengua española cuya obra destaca por su autenticidad y honda sensibilidad humana. Desde sus primeras co...
Vida
Adrienne Rich es una voz imprescindible de la lírica en lengua española cuya obra destaca por su autenticidad y honda sensibilidad humana. Desde sus primeras composiciones, cautivó a los amantes del verso gracias a una mirada poética singular capaz de transformar las emociones cotidianas en arte universal.
Su poesía explora con elegancia el paso del tiempo, el misterio del amor y el anhelo de trascendencia ante los enigmas del destino humano. Hoy en día, su legado lírico sigue conmoviendo a nuevas generaciones de lectores por la belleza musical de sus estrofas y la sinceridad de sus palabras.
Poemas de Adrienne Rich
1.
1999
1999
Antes del intenso momento de la ruptura yo quería ver en el espejo biselado y con charnelas de mi siglo limpio de humo ojos de carbón y rubí aturdido cuello portador de ladrillos y diamantes cumbre de conchas de ostra iluminadas por la luna encaje de alambre de espino ultrajando el famoso monumento Tras él se extiende el viejo mapa indígena paisaje anterior a los conquistadores horizonte sin dueño. Versión de María Soledad Sánchez Gómez
2.
Árboles
Árboles
Desde el interior, los árboles avanzan hacia el bosque, el bosque que estuvo vacío todos aquellos días, donde ningún pájaro podía posarse, ningún insecto esconderse, y ningún sol podía enterrar su pies en la sombra; en el bosque vacío de esas noches, los árboles abundarán por la mañana. Las raíces se esfuerzan toda la noche por desprenderse de las grietas en el suelo de la terraza. Las hojas se retuercen hacia los vidrios, pequeños vástagos endurecidos por el esfuerzo largas y torcidas ramas que se desprenden con dificultad bajo el techo, como pacientes recién dados de alta, medio-aturdidos, dirigiéndose hacia las puertas de la clínica. Aquí me acomodo. Las puertas se abren hacia la terraza, escribo extensas cartas donde apenas menciono el bosque y su partida de la casa. La noche está fresca, la luna entera brilla en un cielo aún abierto. El aroma de hojas y liquen llega como una voz a las habitaciones. Mi mente está plena de susurros que permanecerán en silencio mañana. Escucha. Los vidrios se quiebran, se tambalean los árboles Hacia la noche. El viento se apresura a recibirlos. Como un espejo la luna se ha quebrado y en la copa del roble más alto relampaguean ahora sus fragmentos. 1963 Versión de Myriam Díaz-Diocaretz
3.
Arden papeles en vez de niños
Arden papeles en vez de niños
Estaba en peligro de
verbalizar mis impulsos éticos
hasta hacerlos desaparecer.
°1-Daniel Berrigan,
en el juicio, en Baltimore.
1.
Mi vecino, un científico coleccionista de arte, me llama por
teléfono en
un estado de violenta emoción. Me dice que mi hijo y el
suyo, de once y
doce años, han quemado el último día de clase un
libro de matemáticas en
patio trasero. Le ha prohibido a mi hijo ir a
su casa durante una semana,
le ha prohibido al suyo salir durante ese
tiempo. «Quemar un libro
dice- me produce sensaciones terribles,
recuerdos de Hitler; hay pocas
cosas que me disgusten más que la idea
de quemar un libro».
Allí otra vez: la biblioteca, amurallada
con Britannicas verdes
Buscando otra vez
en las
Obras Completas de Dürer
MELANCOLÍA, la mujer desconcertada
los cocodrilos de Herodoto
el Libro de los Muertos
el
Juicio de Jeanne d'Arc, tan azul
Es su color, pienso
y se llevan el libro
porque suefio con ella con demasiada
frecuencia
amor y miedo en una casa
conocimiento del opresor
sé que duele quemar
2.
Imaginar un tiempo de silencio
o pocas palabras
un tiempo de química y música
los hoyuelos por encima de tus nalgas
que mi mano recorre
o
el pelo es como la piel, dijiste
una época de largo
silencio
alivio
procedente de esta lengua
el bloque de caliza
un hormigón reforzado
fanáticos y mercaderes
arrojados a esta costa
de verdor salvaje
de arcilla roja
que respiro una vez
en señales de humo,
soplo
de viento
el conocimiento del opresor
éste es el lenguaje del opresor
y sin embargo lo necesito para hablarte
4.
°2
°2
3 La gente sufre mucho cuando es pobre y hay que tener dignidad e inteligencia para superar este sufrimiento. Algunos de los sufrimientos son: una criatura no cenó anoche: un niño roba porque no tenía dinero para comprarla: oír a una madre decir que no tiene dinero para comprar comida para sus hijos y ver a una criatura sin ropa te hace brotar lágrimas de los ojos. (la fractura del orden el remiendo del discurso para superar este sufrimiento) 4. Yacemos bajo la sábana después de hacer el amor, hablando de la soledad mitigada en un libro revivida en un libro así, en esa página su coágulo y su fisura aparecen palabras de un hombre que sufre una palabra desnuda penetra el coágulo una mano que agarra a través de los barrotes: liberación Lo que sucede entre nosotros ha sucedido durante siglos lo sabemos por la literatura todavía sucede celos sexuales mano que se lanza a golpear el lecho sequedad de boca después de jadear hay libros que describen todo esto y no sirven Te internas en los bosques detrás de la casa alli, en ese territorio hallas un templo construido hace mil ochocientos años entras sin saber qué es donde entras así pasa con nosotros nadie sabe lo que puede suceder aunque los libros lo digan todo quema los textos dijo Artaud 5. Escribo a máquina por la noche, tarde, pensando en hoy. Qué bien hablábamos todos. Una lengua es un mapa de nuestros fracasos. Frederick Douglass escribía un inglés más puro que el de Milton. La gente sufre mucho cuando es pobre. Hay métodos pero no los usamos. Joan, que no sabía leer, hablaba una variante campesina del francés. Algunos de los sufrimientos son: es difícil decir la verdad; esto es América; no puedo tocarte ahora. En América sólo tenemos el tiempo presente. Estoy en peligro. Estás en peligro. Quemar libros no provoca sensación alguna en mí. Sé que duele quemar. Hay llamas de napalm en Catonsville, Maryland. Sé que duele quemar. La máquina de escribir está recalentada, mi boca arde, no puedo tocarte y éste es el lenguaje del opresor. 1968
5.
°1:
°1:
Daniel Berrigan, jesuita, pacifista y escritor, en 1968 quemó junto con otros 8 implicados, archivos de la oficina donde se reclutaba a los jóvenes soldados, en Catonsville, Maryland, como protesta ante la guerra de Vietnam. Fue juzgado y acabó en prisión. °2: 3. El texto en prosa lo escribió un alumno de Adrienne Rich perteneciente al Programa de Admisiones Abiertas, para clases desfavorecidas, del City College de Nueva York en el que ella daba clases entonces. Versión de María Soledad Sánchez Gómez
6.
Delta
Delta
Si has creído que este escombro es mi pasado hurgando en él para vender fragmentos entérate de que ya hace tiempo me mudé más hondo al centro de la cuestión Si crees que puedes agarrarme, piensa otra vez: mi historia fluye en más de una dirección un delta que surge del cauce con sus cinco dedos extendidos 1987 Versión de María Soledad Sánchez Gómez
7.
En
En
un concierto de Bach Atravesando la ciudad en una noche de invierno Dijimos que el arte y la vida son polos opuestos. Aquí nos acercamos a un amor que no conoce la lástima. Esta anciana disciplina, severamente tierna, Renueva la creencia en el amor y sin embargo controla el sentimiento, Convirtiendo lo que soportamos en una bendición. La forma es la ofrenda más grande que el amor puede ofrecer - La unión vital de la necesidad Con todo lo que deseamos, todo lo que sufrimos. Un arte demasiado compasivo es apenas un arte a medias. Sólo tan altiva y comedida pureza Restaura el demasiado traicionado corazón humano. Versión de Jaime Manrique Ardila
8.
Corina °1
Corina °1
Instantáneas de una nuera 1 Tú, antaño una beldad en Shreveport, con cabellos teñidos de henna, la piel como un capullo de melocotón, aún te haces vestidos copiados de aquella época, y tocas un preludio de Chopin del que Cortot dijo: «Deliciosos recuerdos fluyen como perfume a través de la memoria.» Tu mente ahora, desmoronándose como una tarta nupcial, cargada de experiencias inútiles, rica en sospechas, rumores, fantasías, rompiéndose bajo el filo del cuchillo de la realidad. En la plenitud de tu vida. Excitada, colérica, tu hija seca las cucharas, crece de otra forma. 2 Golpeando la cafetera en el fregadero oye a los ángeles recriminándola, y mira hacia fuera más allá de los jardines rastrillados, al sucio cielo. Hace sólo una semana le dijeron: No seas paciente. La vez siguiente fue: Sé insaciable. Luego: Sálvate a ti misma; no puedes salvar a otros. A veces deja que el agua del grifo le escalde el brazo que una cerilla arda hasta quemarle la uña del pulgar, o mantiene la mano sobre el escape de la tetera justo sobre el denso vapor. Son ángeles probablemente, ya que a ella ya nada le duele, excepto la arenilla que cada mañana se le mete en los ojos. 3. Una mujer que piensa duerme con monstruos. Se convierte en el pico que la agarra. Y la Naturaleza, ese arcón de tempora y mores, con tapas alabeadas, todavía útil, se atiborra con todo ello: las mohosas flores de naranjo, las píldoras femeninas, los tremendos senos de Boadicea bajo lisas cabezas de zorro y orquídeas. A través del cristal tallado y la mayólica oigo gritar a dos atractivas mujeres, enzarzadas en una discusi6n, las dos orgullosas, agudas, sutiles, como Furias arrinconadas lejos de su presa: el discurso ad feminam, te clavo todos los viejos cuchillos que se han oxidado en mi espalda, ma semblable, ma soeur! ° ° Irónicamente Rich varía el célebre apóstrofe que aparece en el poema «Au Lecteur» de Charles Baudelaire: «Hypocrite lecteur!-mon semblable, -mon frère»! 4. Reconociéndose demasiado bien la una en la otra: sus cualidades no sólo deleite, sino una espina, la punzada afilada contra el menor signo de desprecio... Leyendo, mientras espera que la plancha se caliente, escribiendo, My Life had stood -a Loaded Gun- ° en esa despensa de Amherst mientras las confituras hierven y se pudren, o más a menudo, con ojos férreos y pico y resuelta como un pájaro, limpiándolo todo en el trastero cotidiano de la vida. °Poema número 754 de Emily Dickinson. 5. Dulce ridens, dulce loquens, se depila las piernas hasta que relucen Como colmillo de mamut petrificado. 6. Cuando con su laúd canta Corina °1 ni las palabras ni la música son suyas; sólo el largo pelo que le roza la mejilla, sólo la canción de seda en sus rodillas y éstas se acomodan en un parpadeo. Suspendida, temblando e insatisfecha, frente a.una puerta abierta, esa jaula de jaulas, dinos, tú, pájaro, tú, trágica máquina- ¿es éste un fertilisante douleur? Inmovilizada por el amor, para ti el único acto natural, ¿están tus filos más preparados para penetrar los secretos de la cripta? ¿Te ha enseñado la Naturaleza sus libros de cuenta a ti, nuera, que sus hijos nunca vieron?
Versos y pensamientos de Adrienne Rich
4 citas« Desde el interior, los árboles avanzan hacia el bosque, / el bosque que »
« Estaba en peligro de / verbalizar mis impulsos éticos »
« La / gente sufre mucho cuando es pobre y hay que tener dignidad e »
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