«Canta, oh diosa, la cólera del pélida Aquileo; cólera funesta que causó infinitos males a los aqueos y precipitó al Hades muchas almas valerosas de héroes.»
Ilíada, Canto I, vv. 1-4
Sentencias inmortales de la épica y la cosmogonía griega conservadas en las fuentes clásicas fundamentales. Citas extraídas textualmente de los manuscritos y obras que sobrevivieron al paso de los siglos.
«Canta, oh diosa, la cólera del pélida Aquileo; cólera funesta que causó infinitos males a los aqueos y precipitó al Hades muchas almas valerosas de héroes.»
«De tal suerte los dioses tejieron el destino de los míseros mortales: vivir siempre afligidos, mientras ellos viven sin pesares.»
«Háblame, Musa, de aquel varón de multiforme ingenio que anduvo errante largo tiempo tras destruir la sagrada ciudadela de Troya.»
«Prefiero servir como jornalero en la tierra a un hombre pobre antes que reinar sobre todos los muertos en el tenebroso Hades.»
«Antes de todas las cosas nació el Caos; luego la Tierra de ancho seno, asiento firme y eterno de todos los inmortales.»
«Y nació también Eros, el más hermoso entre los dioses inmortales, que afloja los miembros y domina el corazón y el sensato juicio de todos los dioses y de todos los hombres.»
«El ojo de Zeus todo lo ve y todo lo comprende; no se le escapa la justicia que se imparte en una ciudad.»
«Mucho antes de que el mal advenga, procura tener amigos leales; el mejor tesoro entre los hombres es una lengua moderada.»
«El destino rige a los hombres, y la fuerza de la Necesidad es invencible frente a cualquier voluntad.»
«Ved qué sufrimientos padezco yo, un dios inmortal, a manos de los mismos dioses a los que di gloria.»
«No llames feliz a ningún hombre hasta que no haya visto el último día de su vida libre de desdichas.»
«Muchas son las cosas asombrosas y terribles en el cosmos, pero nada supera en asombro al hombre.»
«No nací para compartir el odio con nadie, sino para compartir el amor.»
«El tiempo, en su marcha silenciosa e implacable, todo lo descubre y todo lo devora.»
«Zeus conduce a los hombres a la sabiduría imponiendo como ley sagrada: aprender mediante el sufrimiento.»
«La justicia resplandece en las moradas humildes y ensombrecidas por el humo, honrando la vida recta.»
«Cualquiera que sea valiente y soporte su suerte con serenidad, desarmará la crueldad del hado.»
«El hombre es apenas el sueño de una sombra; pero cuando un rayo desciende de los dioses, una luz brillante ilumina su existencia.»
«Fácil es comenzar una guerra, pero ponerle término depende únicamente del arbitrio de los dioses.»
«Cualquier dios encolerizado es temible; pero su favor derrama dones sobre quienes custodian los ritos de la hospitalidad.»
«Tres son las Moiras, hijas de la Noche: Cloto hila el hilo de la vida, Láquesis mide su longitud y Átropos corta su final inexorable.»
«Dichoso aquel a quien aman las Musas; dulce fluye de sus labios la voz que consuela todas las penas del alma humana.»