« Cada hombre es un misterio impenetrable en vida y en muerte. »
Manuel Azaña · Señor (1997), p. 281
Manuel Azaña Díaz (Alcalá de Henares, 10 de enero de 1880-Montauban, Francia, 3 de noviembre de 1940) fue un político y escritor español.
« Cada hombre es un misterio impenetrable en vida y en muerte. »
« Creo que la democracia es en España el único procedimiento para alumbrar las aguas vivas que corren sepultadas todavía en lo profundo del pueblo español. »
« En Madrid las tonterías arraigan mejor que las acacias. »
« La posición de un hombre político se determina de esta manera: una tradición corregida por la razón. »
« Las cosas grandes que uno quisiera hacer, los hombres pequeños las estorban. »
« No me importa que un político no sepa hablar, lo que me preocupa es que no sepa de lo que habla. »
« Os permito, tolero, admito, que no os importe la República, pero no que no os importe España. El sentido de la Patria no es un mito. »
« Querer dirigir el país, en la parte que me tocase, con estos dos instrumentos: razones y votos. Se me han opuesto insultos y fusiles. En paz sea dicho. »
« Si los españoles hablásemos de lo que entendemos, y nada más, habría un gran silencio, que podríamos aprovechar para el trabajo. »
« Si triunfara un movimiento de fuerza contra la República, recaeríamos en una dictadura militar y eclesiástica de tipo español tradicional. Por muchas consignas que traduzcan y muchos motes que se pongan. Sables, casullas, desfiles militares y homenajes a la Virgen del Pilar. Por ese lado, el país no da otra cosa. (6 de octubre de 1937). »
« Tengo de mi raza el ascetismo y del Diablo la soberbia. »
« Y si esas gentes van a descuartizar a España, prefiero a Franco. Con Franco ya nos entenderíamos nosotros, o nuestros hijos, o quien fuere, pero estos hombres son inaguantables. Acabarían por dar la razón a Franco atribuyéndoselo a Negrín. »
« Yo no soy patriota. Este vocablo que hace más de un siglo significaba la revolución y libertad ha venido a corromperse y hoy manoseado por la peor gente incluye la acepción, más relajada de los intereses políticos y expresa la intransigencia, la intolerancia y la cerrazón mental. »