Literatura

Baltasar Gracián

Baltasar Gracián (Belmonte de Gracián, Calatayud, Zaragoza; 8 de enero de 1601–Tarazona, Zaragoza; 6 de diciembre de 1658) fue un jesuita y escritor del barroco español.

Frases y pensamientos de Baltasar Gracián

17 citas
« Acompañarse de valientes de entendimiento que le saquen de todo ignorante aprieto, que le riñan las pendencias de la dificultad. »
Baltasar Gracián · Oraculo Manual. Gracián, (2011), p. 349 [it. 15]
« Aprobarlo todo suele ser ignorancia; reprobarlo todo, malicia. »
Baltasar Gracián · Señor (1997), p. 110
« Atención a no errar una, más que acertar ciento. »
Baltasar Gracián · Señor (1997), p. 197
« El que ríe por cualquier cosa es tan necio como el que llora por todo. »
Baltasar Gracián · Ortega Blake (2013), p. 3679
« Es pasión de necios la prisa. »
Baltasar Gracián · Bartra (1994), p. 123
« Las cosas que se han de hacer no se han de decir, y las que se han de decir no se han de hacer. »
Baltasar Gracián · Señor (1997), p. 120
« Nace bárbaro el hombre; redímese de bestia cultivándose. »
Baltasar Gracián · Señor (1997), p. 185
« No basta lo entendido, deséase lo genial. »
Baltasar Gracián · El arte de la Prudencia, Ed. de Emilio Blanco, 2012
« No hay maestro que no pueda ser discípulo. »
Baltasar Gracián · Señor (1997), p. 185
« No hay que decir cobra buena fama y échate a dormir”, pues ya aun antes de cobrarla, se echan a dormir todos. »
Baltasar Gracián · Señor (1997), p. 216
« Para gobernar locos es menester gran seso y para regir necios, gran saber. »
Baltasar Gracián · Señor (1997), p. 245
« Para vivir, dejar vivir. »
Baltasar Gracián · Bartra (1994), p. 123
« Pon un gramo de audacia en todo cuanto hagas. »
Baltasar Gracián · Señor (1997), p. 541
« Sentir con los menos y hablar con los más. »
Baltasar Gracián · Bartra (1994), p. 123
« Tan gloriosa es una bella retirada como una gallarda acometida. »
Baltasar Gracián · Señor (1997), p. 237
« Todas las victorias engendran odio. »
Baltasar Gracián · Ortega (2013), p. 887
« Todos los mortales andan en busca de la felicidad, señal de que ninguno la tiene. Ninguno vive contento con su suerte. »
Baltasar Gracián · Señor (1997), p. 227