« El poder de la imaginación quijotesca es tal, que él puede transformar a una yegua desvencijada en el brioso corcel Rocinante. ¿Y quién es la señora ideal de don Quijote?: ¿una simple muchacha campesina, de voz poderosa y olor a ajo, o la dulce princesa Dulcinea?. »
Yegua