« Había un hombre en Mogadiscio llamado Osman Atto [...]. Salió en la CNN y se rió de nosotros, y dijo 'nunca me atraparán porque Alá me protegerá. Alá me protegerá'. [...] Yo sabía que mi Dios era mayor que el suyo. Yo sabía que mi Dios era un Dios real y que el suyo era un ídolo. [...] Lo cogimos [...] Dije 'búscadlo', lo buscaron, y entonces entré con nadie más que el guarda, y le miré y dije "¿Es usted Osman Atto?' Y dijo 'Sí'. Y yo dije, "señor Atto, usted subestimó a nuestro Dios. »
William G. Boykin