« Aunque es cierto que cuesta ver una justicia que mire de igual a igual, cada vez somos más las personas que estamos cambiando todo (...) A la justicia, las mujeres y lo que nos pase le importamos un bledo (...) La ley no es sino un reflejo de la sociedad en la que fue creada, nuestra sociedad es machista y el sistema sobre el que se asienta trae causa de una realidad legal y social donde las mujeres éramos seres de segunda clase (...) Sin una justicia que lleve puestas las gafas violetas de la igualdad, las víctimas de la violencia de género en lugar de ser protegidas por ella serán doblemente victimizadas: primero por el victimario y después por las sentencias o decisiones judiciales injustas. »
Susana Gisbert Grifo