« Es posible que la vida de Joan Garriga no haya sido modélica. Pero lo que no es tolerable es que algunos, no sé si la Administración o particulares, pisoteen su humanidad porque lo ven débil, indefenso y necesitado. Entiendo que la Administración sea insaciable, y más ahora que da la sensación de no tener corazón, pero lo que le han hecho a Joan le ha conducido a las puertas de la muerte y a eso no hay derecho. »
Sito Pons