« Cuando creíamos haber escapado de aquella cárcel de discriminaciones, hacia la luz, nos encontramos con una segunda capa de discriminación, ésta mucho más asfixiante porque venía desde dentro: la endohomofobia, la plumofobia […], el clasismo, y el machismo pulverizaron a todo un grupo de ilusionados nuevos gays; un desesperado pueblo errante que creía haber encontrado un espacio en libertad donde sólo había una nueva opresión: la del gaypitalismo, el gay perfecto, macho, competitivo, joven, guapo, sano y rico; un prototipo, por supuesto, que garantizaba el negocio. »
Shangay Lily