« El único antídoto es la coherencia. Ser coherente, también como marca, en todos los espacios. (...) La honestidad se ha trasladado a todas las áreas. Ya no convences diciendo lo que nadie se cree. (...) ¡La gente no quiere publicidad! ¡Huye de la publicidad! ¿Qué le decimos ahora a los anunciantes?. (...) Si cuando hablas nadie se molesta, es como si no hubieras dicho nada. »
Risto Mejide