« Cuando la crítica se ha hecho interpretativa y lírica y rebuscadora de bellezas, viene Casares a resucitar el antiguo espíritu de negra intransigencia, el sectarismo gramatical de aquella antigua crítica que era una suerte de Santo Oficio para los escritores que, al crear belleza o pensamiento, tropezaban en la piedra de estorbo de la palabra. Nada más fácil que ejercer esa crítica de gerundios y galicismos. »
Rafael Cansinos Assens