« A pesar de sus ideas avanzadas, Zubiaurre nunca dejó de ser una mujer burguesa, y como tal, al igual que Ernestina de Champourcín o Zenobia Camprubí, era la encargada de las cosas prácticas de la casa y permaneció en un segundo plano respecto a su esposo y sus hermanos. De esta manera, se dedicó de manera maternal al cuidado de estos últimos y la preparación de sus exhibiciones, y seguramente colaboró en los éxitos de Juan de la Encina. María Teresa León escribia en sus memorias que ella era la cola del cometa Alberti. Zubiaurre, como la mayoría de las intelectuales casadas en aquella época, fue alternativamente un cometa ella misma, y la sombra o cola de otros cometas: Juan de la Encina, Ramón y Valentin de Zubiaurre. »
Pilar Zubiaurre