« A nadie se le ocurrirá poner en duda lo imprescindible de la necesidad de que los niños, después que se hayan ejercitado en la lectura en prosa, aprendan igualmente a leer en verso. Esta necesidad se hace sentir en tales términos, que hay personas que dan mucho sentido a la primera y flaquean en la segunda, hasta el punto de estropear las más hermosas estancias poéticas por la languidez y falta de entonación con que las leen. »
Pilar Pascual de Sanjuán