« Habiendo aceptado posar para el escultor Antonio Canova como modelo desnuda para una Venus, y siendo luego recriminada por ello por su madre, el anecdotario napoleónico ha recogido varias contestaciones/respuestas/explicaciones atribuidas a paulina:
«Estaba encendida la chimenea».
«Mi querida señora, ¡no olvide que había una chimenea en la habitación!»
«¡Oh, no te preocupes, mamá! La chimenea de la habitación estaba encendida». »
Paulina Bonaparte