« Nunca nos peleamos porque éramos contrarios. A él le gustaba una cosa y a mí otra. Nos complementábamos. A mí me gustaba jugar, a él le gustaba leer y mirar tigres. A Georgie le gustaba conversar y a mí me gustaba el silencio... En mis cuadros he pintado jovencitos silenciosos que viven esperando amor. Y el amor no les llega en mis cuadros... »
Norah Borges