« Sí, yo soy descendiente de inmigrantes, hijo de un húngaro y nieto de un griego que luchó por Francia en la Primera Guerra Mundial. Sí, mi familia vino de fuera. Pero en mi familia, señor Le Pen, amamos a Francia porque sabemos lo que le debemos. Francia no es una raza, no es una etnia, no es el derecho de la sangre, es una voluntad de vivir juntos y compartir los mismos valores [...] La libertad de conciencia no es negociable, la laicidad no es negociable, la igualdad del hombre y la mujer no es negociable. »
Nicolas Sarkozy