« El euroentusiasmo comparte con el paleocomunismo soviético y el neconservadurismo norteamericano dos errores fundamentales. Por una parte, cree conocer el sentido de la historia: la ineluctable unión política "cada vez más estrecha" como los soviéticos creían en el triunfo del socialismo y los neoconservadores en el de la democracia capitalista. Por otra, se considera legitimado para acelerarla en lo que estima buena dirección. El presidente Delors lo expresó claramente con términos de rancio sabor leninista. Cuando un pueblo -se refería entonces al británico- se resiste a cumplir su destino comunitario, debe ser obligado a ello. ¿Era otro el argumento soviético frente a Hungría en 1956? »
Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón