« Estoy a favor del control de natalidad y siempre me pronuncié abiertamente. No sabés cuánto lloré cuando nombraron papa a Ratzinger. Pero no cambio de posición. Es que no entiendo cómo se pudo negar el uso del preservativo. Primero, por nuestros jóvenes, que de otra manera se exponen al sida; y segundo, ¿en qué sentido es benéfico que en una familia sin recursos nazcan ocho, diez, catorce hijos, muchos con enfermedades producto de la mala alimentación de la madre durante el embarazo?. »
Martha Pelloni