« Este trabajo nació de la convicción de que, con los instrumentos de conocimiento forjados en países centrales, corremos el riesgo cierto de equivocar o desconocer nuestra realidad histórico-arquitectónica y urbana. De allí surgió la necesidad de reformular o formular instrumentos historiográficos adecuados para la comprensión y el análisis de esa realidad. Pues el segundo punto de partida del trabajo es la firme creencia de que la reflexión histórica es uno de los medios más completos para conocer la propia realidad y proyectar, en consecuencia, un futuro propio liberado de la limitación de modelos ajenos. »
Marina Waisman