« Cuando arranqué con las funciones de ¨en el nombre de Raquel¨ no era abolicionista o al menos no me presentaba así. Mirtha Schalom se paraba a debatir y hablaba de abolicionismo y yo creía que las mujeres elegían. De repente me empiezo a cruzar con historias de pibas que hablaban de connivencia policial, de mujeres que llegaron a la prostitución porque las llevaron los novios, la familia, y de a poco fui metiéndome en el tema y descubriendo que detrás de la prostitución había un mundo que yo no conocía y que muchas tampoco habíamos escuchado y que se abría a mí con terrible crueldad de relatos. »
Mariel Rosciano