« El compromiso de las ciudades con el medio ambiente y el consenso ciudadano respecto a la necesidad de mejorar el aire y reducir la presencia del coche es unánime. No se trata de esconderlos, sino de alejarlos de la ciudad y recuperar el espacio que ocupan por el ciudadano. [...] Los túneles para coches son símbolos del pasado, como los escaléxtrics. Hay muchos ejemplos de túneles reaprovechados. Bajo tierra hay bellas iglesias, salas de conciertos, auditorios, museos y también piscinas. »
Maria Rubert de Ventós