« La experiencia femenina siempre es femenina, nunca es universal. Es un género en sí mismo: “pelis de mujeres”. El nicho de mercado son nuestras vaginas. Cuando hablamos de genérico hablamos de hombres que hacen cosas. Dos hombres y un destino no es una película “masculina”, pero no dejan de ser dos hombres todo el rato, haciendo cosas de hombres." »
Lucía Lijtmaer