« Cuando prendas de vestir —ya fueran bloomers o sujetadores— fueron enarbolados como símbolos de la lucha feminista en las sociedades occidentales, fueron las feministas occidentales las que se encargaron de identificar el elemento y lo definieron como una posición de lucha y no, como tristemente ha pasado con el velo de las mujeres musulmanas, que fueron los hombres patriarcales y coloniales los que lo definieron como un ítem de la lucha feminista. »
Leila Ahmed