« Y no estoy con la opinión de los que dicen que los idiotas y simples no lean los Evangelios y las Epístolas traducidas en la lengua de cada nación, que su doctrina y secretos no se divulguen por todo el mundo. Y así pienso que convendría que cualquier persona por simple que sea, leyese el Evangelio y las Epístolas de San Pablo. Y ojalá estuviesen traducidos en todas las lenguas para que todas las naciones las leyesen, aunque fueran bárbaros e indígenas. »
Juan de Zumárraga