« Entré a los palacios de reyes y reinas, y a las casas de presidentes, pero no puedo entrar a un hotel en Estados Unidos y pedir una taza de café. Eso me pone furiosa y, cuando me enojo, ya saben que abro mi bocota. Entonces cuídense, porque, cuando Josephine abre la boca, el mundo la escucha. »
Joséphine Baker