« El libro de anatomía con el que aprendíamos para convertirnos en cirujanos era inadecuado. Patentemente erróneo. Eso me dio una pista de que podía existir un problema mayor. Y probé que lo había. Muchos libros, también textos ginecológicos, la mayoría de la literatura médica moderna tenía errores o inexactitudes. La Anatomía de Gray, una especie de biblia para nosotros, era francamente inexacta. Afirmaba que el clítoris es como el órgano masculino, solo que más pequeño y luego no lo describía. »
Helen O’Connell