« El director austríaco no recurre a la exhibición gratuita de vísceras, sangre y violencia explícita, sino que emplea toda su creatividad en la construcción de escenas incómodas para el espectador. Haneke sabe donde colocar la cámara y cuánto tiempo aguantar el plano para lograr sus objetivos: no juzga ni intenta lanzar mensajes dogmáticos, simplemente confía en el juicio de la persona que está al otro lado de la pantalla. »
Funny Games