« Mi Gobierno cree que es indispensable avanzar la línea de frontera. Así procura compensar en parte los grandes sacrificios que el país ha hecho y asegurar la paz del porvenir. Esta exigencia es para el Gobierno de Chile, para el país y para los Plenipotenciarios que hablan en este momento en su nombre, indeclinable, porque es justa. Los territorios que se estienden al sur de Camarones deben en su totalidad su desarrollo y su progreso actuales al trabajo chileno y al capital chileno. El desierto había sido fecundizado con el sudor de los hombres de trabajo, antes de ser regado con la sangre de sus heroes. Retirar de Camarones la bandera y el poder de Chile, sería un abandono cobarde de millares de ciudadanos y renovar, reagravándola, la antigua e insostenible situación. »
Eulogio Altamirano Aracena