« Cuando hablamos de violencia obstétrica y una mujer no tiene derecho a un parto respetado, esto violenta a la madre, pero también al bebé.Cuando desde una mirada feminista de la maternidad denunciamos que las licencias de maternidad son muy cortas, es porque afecta a la madre pero también afecta al bebé. Cuando se impide, se dificulta o no se facilita la lactancia materna fruto de una sociedad que no acompaña, tiene consecuencias para la madre pero también para el bebé. Es decir, al final los derechos de las madres van íntimamente relacionados con los de las criaturas, y en particular en la primera infancia. El machismo se lleva muy bien con la infantofobia y no es casualidad: cuando se discrimina a las madres, se discrimina también a la infancia. »
Esther Vivas