« Las reformas estructurales y cumplir con los tratados europeos son los dos requisitos indispensables para reducir el déficit a largo plazo y potenciar la tasa de crecimiento, que actualmente ronda el 1%, muy por debajo de las previsiones del gobierno (cercanas al 4%). Al contrario de lo que creen los defensores de las denominadas políticas de demanda, el débil crecimiento (potencial y real) del país, que está en el origen de los déficits, no se debe a las políticas de austeridad, necesarias para reducir los abultados déficits, sino a las medidas que encorsetan nuestra economía. La economía francesa está enferma principalmente por culpa de sus finanzas públicas. Le programme de stabilité et le pacte de responsabilité : la trajectoire des finances publiques de 2014 à 2017 Artículo publicado en Revue de Droit Fiscal, n.º 31-35 (2014). »
Éric Pichet