« En la transición no existió una verdadera reconciliación, ni siquiera una reconciliación. La memoria histórica debe reconocer a las víctimas de los dos bandos y poner a cada uno en el lugar de la historia que merece. La Transición fue una reconciliación para las élites políticas pero no para el conjunto de la sociedad. Mi abuela murió sin saber nada de donde estaban los restos de su marido, sin ninguna ayuda del estado, mientras una viuda franquista tuvo todo tipo de ayudas, etc,... Hay que buscar un equilibrio y reconocer a las personas que lucharon por la democracia. »
Emilio Silva