« Aunque poseíamos perfectamente el español, nos costó trabajo entender por el tono chillón de la voz que preguntaba ¿Quién es? Cuando miramos hacia arriba observamos que la persona que nos dirigía esta pregunta no tenía un aspecto muy decente; pues tenía los vestidos prendidos con el mayor descuido y desaliño demostrando a la vez el mayor desaseo... »
Elizabeth Murray