« Don Juan me hizo un encargo, y no pude cumplirlo [...] Un hombre como yo, que viene del otro mundo, debe traer palabras terribles en los labios, palabras como rayos encendidos. Por ejemplo: “El cielo me encarga de decirte que morirás mañana, don Juan, inexorablemente”. O algo parecido, pero tremendo. »
Don Juan (Gonzalo Torrente Ballester)