« Decidme ahora, hijos míos, de todos los hombres que nacieron en esta tierra antes de que los españoles predicaran en ella el santo Evangelio, ¿cuántos se salvaron? ¿Cuántos fueron al cielo? — Ninguno. — ¿Cuántos incas han ido al infierno? — Todos. ¿Cuántas reinas? — Todas. — ¿Cuántas princesas? — Todas. Porque adoraron al demonio en las huacas. »
Diego de Avendaño