« Cuando garantizas la estabilidad de un burdel no garantizas la estabilidad de los derechos humanos de las mujeres prostituidas. Sostienes un negocio (sostenemos un negocio) de quienes se lucran del cuerpo de las mujeres por medio de la prostitución ajena. No queremos derechos laborales, queremos derechos humanos y eso no me los garantiza la prostitución. »
Claudia Yurley Quintero Rolón